Dibujante y comediante Rodrigo Salinas lanza al papel su popular personaje
Primero fue el Ratoncito y ahora es el médico de métodos poco ortodoxos. Exposición y aventura editorial serán sus siguientes pasos.
El camino de la autogestión seduce en igual grado al Ratoncito y al Dostor. Rodrigo Salinas, antes de saltar a la pantalla chica con sus personajes de «El club de la comedia», cimentó una diversa carrera en las arenas de la historieta cómica criolla. Ahora y gracias a Feroces Editores, otro de sus emprendimientos, publica dos productos distintos, pero con el único propósito de hacer reír.»En la última Feria del Libro lanzamos Una novela ecuestre , que resume la historia del Ratoncito», recuerda Salinas. De regalo con ese texto venía el número cero de El ABC de la salud , una especie de suplemento médico con los secretos y enseñanzas del Dostor. «Quedó tan bonito que se nos ocurrió hacerla para quioscos», adelanta.
-Ahora la gente lo asocia a estos personajes. ¿Primero fueron dibujos antes de llegar a la tele?
-Las ideas que tengo primero las dibujo. Primero soy dibujante y luego comediante. Me es más fácil dibujar. Por ejemplo, Ratoncito se puede mandar muchas más cagadas en dibujo que en carne y hueso. La tele es limitada por presupuesto. Podría hacer explotar el Bellas Artes porque el papel aguanta todo. La televisión tiene otras lógicas.
-¿La autogestión da más autonomía?
-Las publicaciones independientes son la base de nuestro trabajo. Venimos de allí. El sentido de nuestro trabajo se entiende desde ahí. La tele es rara porque tiene un impacto que uno no maneja, es demasiado masiva. Los fanzines, las revistas son más cercanas. Los dibujantes nos conocemos, nos compramos las revistas entre nosotros, es una tribu entretenida. Nosotros generamos los medios, nos autoeditamos y a veces surgen pequeños conglomerados.
-¿Las editoriales formales no pescan?
-Todavía no dimensionan el mercado que hay aquí. Esto va creciendo.
Salinas ejemplifica este desarrollo con la galería Plop!, el primer espacio santiaguino dedicado por completo a la historieta y la ilustración. Ubicada en el barrio Lastarria, ayer inauguró una exposición con los originales del libro en que Salinas consagra al Ratoncito como pieza editorial.
-¿Ayuda tu rol televisivo?
-Mucha gente no sabía que yo era dibujante. En la Feria del Libro muchos me preguntaban con sorpresa si dibujaba. Es más fácil la llegada.
-Hábleme de Dostor y su ABC.
-Es un diario de humor atemporal. El primer número fue sobre las partes del cuerpo humano. Es un material que claramente no está aprobado por el Ministerio de Salud. Luego vendrá el aparato óseo, ahora en el segundo sale el «celebro» humano.
-¿Sabremos por fin dónde estudio el facultativo?
-De a poco saldrán datos biográficos del Dostor. Habrá chistes, dibujos y colaboraciones de gente de «La momia roja». Hasta la Doctora Polo tendrá su consultorio.
-¿Qué más se puede esperar de Feroces Editores?
-Libros de autor, publicaciones sobre el comic chileno y más historietas. Ya editamos el regreso de «Súper Cifuentes», el superhéroe de Hervi. Hernán Vidal es nuestro Quino.
«El papel aguanta todo. Ratoncito se puede mandar muchas más cagadas en dibujo que en carne y hueso


