Jacques Bolzoni pasó el vértigo tomando chicha en Curacaví
El francés Jacques Bolzoni, de 39 años, había visto una y otra vez la imponente torre Telefónica. Y sin acercarse demasiado, había analizado cada uno de sus 132 metros de alto antes de lanzarse a escalar la enorme mole la tarde del lunes con la única idea de entregar un mensaje para levantar a Chile.
«Era muy tentador. Vi que era como una escalera al cielo y me pareció fácil», cuenta el francés instalado en la Chichería Durán, de Curacaví, donde -empinando un vaso del elíxir- cuenta que ya le queda poco antes de regresar a París, seguir viajando y dedicarse a otros proyectos.
«Lo que nunca vi es que había peldaños que eran de plástico, que se movían con mi peso, pero ya era tarde para volver», agrega.
-¿Viste los videos que grabó la gente que estaba en la torre?
-En un momento miré hacia adentro de la torre, aunque intentaba no hacerlo para no desconcentrarme. Y vi una mujer que me miró duro, como si estuviese haciendo algo malo. Eso me intimidó un poco, pero no tenía tiempo para pensar en eso. La idea era colgar el cartel y seguir subiendo. Y si no me encontraba con la policía, quería llegar a la antena.
-Fue el primero en hacerlo.
-Lo sabía, y por eso lo hice. Mi idea no era hacerme famoso, sino optar al desafío y dar un mensaje de que la gente se puede autosuperar.
-Pero ahora lo podrían deportar.
-Pero yo igual ya estoy por irme y tienen mi pasaporte retenido. Aunque me va a doler mucho dejar este país. Sobre todo Curacaví, que es el paraíso entre Santiago y el mar.
-Qué raro que siendo francés le guste la chicha.
-En mi país también hay, pero le agregan muchos químicos. Acá es muy orgánica, natural.


