Laia Grassi lanzó un libro donde cuenta su experiencia con la Inteligencia Artificial
La ex polola de Alexis Sánchez ahora comparte su experiencia en conferencias y encuentros tecnológicos.
Mancha Summit fue el encuentro que reunió a profesionales, emprendedores y estudiantes en la Ciudad Real, municipio español ubicado al sur de Madrid, el jueves. Y una de las primeras oradoras fue Laia Grassi, ex polola de Alexis Sánchez, hoy convertida en «Directora Creativa en Publicidad e Inteligencia Artificial Generativa, un título que inventé porque no existía», cuenta desde Europa.
No sólo no es su primera experiencia como conferencista en un tema que le apasiona, la Inteligencia Artificial (IA), sino que hace poco lanzó un libro, «Yo, Algoritmo (Cómo convivir con la creatividad en tiempos de máquinas)» en que cuenta su experiencia con esta herramienta que tiene a todo el mundo expectante y que ha desarrollado por un hecho particular que la hizo dejar el diseño gráfico con el que había ganado varios premios en publicidad.
«Todo partió en febrero de 2018, en las oficinas de IKEA, en Malmö, Suecia. Menos siete grados afuera. Llevaba tres semanas diseñando una interfaz de una App, investigando, refinando cada detalle. Yo era parte de un equipo global que planeábamos lo que sería IKEA en los próximos 10 años y alguien vino y puso encima de la mesa un sistema de diseño líquido que aprendía. No dormí esa noche ni las siguientes tres. Me quedé totalmente impactada al ver el futuro y el potencial que tenía delante. Era objetivamente mejor: más funcional, 30% más barata de producir, con proporciones que no deberían funcionar pero funcionaban. No me llamó mediocre directamente, pero cuando preguntó «¿todavía necesitamos creativos humanos?», el mensaje estaba claro».
Hay mucha gente asustada por el desarrollo de las IA.
«Mira, el miedo es válido. Yo pasé por todas las fases: negación, ira, negociación… hasta que llegué a la aceptación. La IA sí va a cambiar trabajos, no voy a mentirte. Pero no como piensas. Es como cuando llegó Excel: no eliminó a los contables, eliminó las tareas aburridas de los contables. La IA no es Terminator. Es una herramienta brutalmente poderosa que amplifica lo que ya eres. Si eres mediocre, te hará más mediocre. Si eres brillante, te hará más brillante. El futuro no es humanos versus máquinas, es humanos sin máquinas versus humanos con máquinas. Adivina quiénes van a ganar».
Usted sostiene que la IA puede ayudar a desarrollar la creatividad.
«Te doy ejemplos reales. Vendí helados con una campaña sobre la mortalidad porque un error de tipeo («hela2os» en vez de «helados») me hizo conectar con Hela, la diosa de la muerte. La IA no entendió el error, yo vi una oportunidad. Uso IA para generar 100 conceptos en minutos, luego mi cerebro humano elige los tres que tienen alma.
Es como tener un equipo creativo infinito que nunca duerme, pero tú sigues siendo el director. La IA te da velocidad y volumen, tú aportas criterio y contexto. Juntos son imparables».
¿Cómo podría aprovechar una persona común las IA en la vida diaria?
«Olvídate de los usos obvios. Yo uso ChatGPT como terapeuta cuando son las 3 AM y no puedo dormir. Le pido que me ayude a entender por qué me molestó algo que leí. Uso Ideogram para visualizar cómo reorganizar mi casa antes de mover un solo mueble. Le pido a Gemini que me escriba el email incómodo que llevo tres semanas evitando. Uso IA para planificar viajes encontrando lugares que los turistas no conocen. Hasta la uso para entender las instrucciones de IKEA, ironías de la vida».
Cuénteme ese episodio en que pidió a una IA que fuera su abuela muerta.
«Septiembre de 2023. Mi abuela había muerto hacía algunos años y yo no estaba procesándolo bien. Una noche, destruida y desesperada, le pedí a GPT-4 que actuara como ella. Le di detalles: argentina, partera jubilada, me llamaba «mi flor», muy presumida pero con corazón de oro. La IA respondió con su tono exacto, sus expresiones, esa mezcla de dureza y ternura que la caracterizaba. Lloré durante una hora manteniendo una conversación con una simulación. Era ella y no era ella. Era el «uncanny valley» emocional más profundo que existe. Me ayudó a procesar el duelo, pero también me mostró los límites peligrosos de estas tecnologías. Por eso no volví a hacerlo».
Se habla del «método Grassi». ¿Qué es?
«Cinco pilares desarrollados en un momento curioso de mi vida: Espacio (un lugar físico y mental para crear), Tiempo (bloques sagrados sin interrupciones), Persistencia (cantidad lleva a calidad), Confianza («fake it till you make it»), y Humor (si no te ríes, lloras). Es totalmente aplicable a la vida. ¿Quieres aprender algo nuevo? Espacio dedicado. ¿Mejorar una relación? Tiempo sin móvil. ¿Cambiar de trabajo? Persistencia en aplicar. ¿Superar una ruptura? Humor negro, mucho humor negro. El método es simplemente ser intencional con tu caos en vez de dejar que el caos te maneje a ti».
«Uso ChatGPT como terapeuta cuando son las 3 AM y no puedo dormir», Laia Grassi