El arquero de la albiceleste quiso quitarle una luma a un policía
Si los hinchas argentinos ya querían al arquero Emiliano Martínez, su intento de arrebatarle una luma a un policía militar brasileño que les pegaba a los fans albicelestes en el Maracaná lo puso en el Olimpo.
La imagen de Dibu estirando el brazo para agarrar el arma represiva, durante los incidentes entre los fanáticos y la policía antes del partido entre Brasil y Argentina por la sexta fecha de las eliminatorias, recorrió el mundo.
«Fajó a la yuta y defendió a los nuestros, puso el pecho en el mano a mano más clave de ellos. Emiliano Martínez, el mejor arquero de la historia argentina y el que más nos representa. Ídolo argentino», escribió @thomiandre, hincha de River Plate, en la red social X. «El señor Emiliano Martínez es historia pura en este país, una leyenda viviente», agregó @juanoliver22, de Boca Juniors. «Las chicas solo queremos que Emiliano Martínez nos dé un pancho que diga te amo», sumó @FoolishJaspi, una swiftie.
El gesto incluso superó las fronteras. «Tenemos que valorar a los héroes, independiente de la rivalidad», anotó el brasileño @thelibeofgbrn. «Digan lo que digan, es un distinto. De esos que se necesitan en el mundo, así no estemos de acuerdo con algunos de sus comportamientos», escribió la periodista colombiana Laura Bernal.
El capitán argentino Lionel Messi ordenó a sus compañeros salir de la cancha, ante la mirada estupefacta del árbitro chileno Piero Maza.
Hubo siete detenidos por los incidentes, todos argentinos. Cuatro con heridas que fueron suturadas en el recinto policial al interior del estadio. Uno fue derivado al hospital. Fueron liberados luego de pagar una multa de 200 reales (35 mil pesos chilenos).
Martín Ezequiel Muñoz, más conocido como «El Patovico de la selección», por sus músculos, contó que los incidentes se produjeron por una bandera que estaban poniendo los hinchas brasileños donde estaban los argentinos.
«Se armó la pelea y la policía automáticamente vino para nuestro lado, ni siquiera los miraron a ellos», contó.
La policía brasileña culpó a la organización, porque hinchas de ambos equipos estuvieron mezclados. La Confederación Brasileña de Fútbol acusó que la policía participó en todas las reuniones previas y nunca dijo nada.
Junto con condenar los hechos, la Conmebol expresó que «no es organizadora de las clasificatorias a la Copa del Mundo», sino la FIFA.


