Acusan a 42 colombianos de entregar préstamos usureros
Un documento exigía a los integrantes de esta banda mantener el aseo de las oficinas.
El 21 de enero de este año, La Empresa realizó una reunión de administradores y en un documento que firmó el «gerente Chile», un administrador y cuatro asesores, se establecieron varios puntos que sus colaboradores debían cumplir.
El documento lo mostró en el Juzgado de Garantía de Valparaíso el fiscal Pablo Avendaño, en la formalización de 42 colombianos, los trabajadores de La Empresa, una organización que entregaba préstamos a tasas usureras y que operó desde el 2020 en Valparaíso, Viña del Mar, Santiago y Rancagua, entre otras ciudades. Se les acusa de asociación ilícita y usura. A los administradores, además, se les formalizó por lavado de activos.
La Empresa, según la PDI, habría realizado operaciones por $6.805 millones en nuestro país. Esto de acuerdo a movimientos detectados en las cuentas que los cabecillas del grupo tienen en cinco bancos chilenos.
Para que el emprendimiento rindiera frutos, había que actuar de manera responsable y ordenada, tal como lo exige cualquier compañía. Así lo indicaba el documento, que establecía reglas relativas al orden administrativo y del día a día: «A partir de hoy seremos más exigentes con la disciplina. Se debe respetar nuestra empresa (…). Si seguimos permitiendo actos de indisciplina no tendríamos empresa. Toda persona que labore con nosotros es porque acepta nuestras exigencias».
El documento incluso establecía sanciones monetarias para los que no cumplieran, como el pago de $10 mil para los que enviaran los libros (de contabilidad) con errores.
La Empresa tenía una jerarquía clara: estaba el gerente, un administrador financiero, los administradores generales y los administradores locales. Por último estaban las ejecutivas y cobradores. 28 de los formalizados están irregulares en el país y a varios de ellos la Empresa les permitía alojar en las oficinas.
Eran departamentos desde donde operaban. Así, en el living comedor tenían escritorios y en las habitaciones podían descansar al final de la jornada laboral.
Por eso también era fundamental mantener el orden y así lo establece otro documento, con fecha 3 de noviembre de 2023, sobre «reglas y normas de convivencia».
Sobre la limpieza, «cada administrador de cada sede será el responsable. Primero en organizar el cronograma de aseo y de asegurarse que se cumpla. La empresa se hace responsable de comprar y entregar suministros de aseo para que las sedes estén limpias».
Respecto a la limpieza de los cuartos, se establece que deben estar «libres de malos olores o deterioramiento» y que no cumplir este punto «será causa justa para la salida inmediata de la sede».
El documento también hace referencia al día de descanso. «Hacemos énfasis que en este día está totalmente prohibido ingresar a nuestras sedes en estado de embriaguez, así como llegar de madrugada» y destaca que «en nuestras sedes está totalmente prohibido el ingreso y consumo de bebidas embriagantes». Al que incumpliera «se le aplicará una sanción económica o, en su defecto, el despido de nuestra empresa».
La formalización sigue este martes.


