Teniente Coronel Fernando Bozo, jefe del OS-9, explica cómo encontraron al vehículo y su chofer
Abogada y experta vial analizan el escenario que le espera al conductor chileno, de 53 años, que este jueves será formalizado.
‘Se hizo un seguimiento a cámaras públicas y privadas, 15 kilómetros de recorrido, llegando hasta un inmueble en un edificio de Santiago Centro. En el estacionamiento se encuentra el vehículo estacionado, y tenía datos compatibles con dicho accidente, y posteriormente encontramos al conductor'.
Así describió el teniente coronel Fernando Bozo, jefe del OS9 de Carabineros, la pericia que logró dar con el sospechoso de atropellar a la cineasta Paz Ramírez, hecho ocurrido el domingo en la avenida Andrés Bello a la altura de Manuel Montt, Providencia, y que terminó con su fallecimiento horas más tarde en la clínica Indisa.
Aunque originalmente se había identificado a través de las cámaras de Providencia a un vehículo similar, pero con otra patente, se ubicó a un conductor venezolano de 72 años, pero luego, gracias al trabajo descrito de seguimiento a las cámaras, se logró dar con una dirección en Merced con Mac Iver, en cuyo subterráneo estaba estacionado un Toyota Yaris ‘con daños compatibles a los restos encontrados en el lugar del atropello', según contó el teniente coronel Mario Ugarte, del SIAT.
Chileno de 53 años
El acusado del atropello resultó ser un ciudadano chileno de 53 años, de iniciales IJPW, quién hoy será formalizado en el Octavo Juzgado de Garantía.
La abogada penalista Constanza Ávila, explica los escenarios que le esperan al acusado. ‘Según el relato del accidente y de los hechos posteriores, la fiscalía estaría en condiciones de formalizarlo por dos delitos: cuasidelito de homicidio, artículo 490 del código penal, por resultado de muerte de un acto que se comete con imprudencia. Esto tiene una pena de 61 días a 3 años de privación de libertad, más suspensión de licencia por 1 o 2 años. Y segundo delito, que sería la huída, no haber prestado auxilio, artículo 176 de la ley de Tránsito, ya que por lo que se sabe de testigos y cámaras, no habría cumplido con el deber de solidaridad. La sanción va de 3 años y un día a 5 años, más inhabilidad perpetua para conducir y multa de 11 a 20 UTM, incluso el comiso del vehículo'.
Según la abogada, si formalizan por estos delitos, podrían pedir las medidas cautelares más gravosas, como arresto domiciliario o prisión preventiva.
Avenida compleja
Karina Muñoz Matus, ingeniera especialista en Seguridad Vial y ex directora de CONASET, comenta que ese sector donde se produjo el atropello de Paz Ramírez es un lugar recurrente de accidentes. ‘Entre 2018 y 2024 se reportaron unos 26 siniestros, con 14 lesionados y un fallecido'. Sin embargo, aporta otro dato preocupante. Según datos recogidos por la empresa Via a través de un software (https://www.via.ni/es-CL), ‘un estudio de velocidad en esa avenida de los últimos 3 meses muestra máximas registradas de 120 km/h y la proporción de vehículos infractores del límite de 50 km/h es del 29,1%'.
Para Karina, más allá de lo que determine la investigación en este caso, lo grave es que ‘cuando ocurre un siniestro con una persona lesionada o con resultado de muerte, el conductor está obligado por ley a detenerse, prestar ayuda en la medida de lo posible y dar aviso a Carabineros o a los servicios de emergencia. Esto es obligatorio y por cierto, una acción de humanidad básica. La fuga también es tremendamente relevante, la Ley de Tránsito (desde la Ley Emilia), sanciona penalmente que un conductor se de a la fuga cuando hay personas con heridas o fallecidas'.
‘Desde el punto de vista de seguridad vial, también creo que es importante analizar la intersección. Andrés Bello es un eje de alto flujo vehicular, donde se dan altas velocidades. Sería conveniente revisar la configuración, las fases de los semáforos, los tiempos peatonales, la visibilidad para conductores, ciclistas y peatones y las velocidades que se están registrando ahí', dice la experta.
La dolorosa despedida de sus hermanas a ‘Pachuca'
La misa por el descanso de Paz Ramírez terminó hace pocos minutos y el féretro con su cuerpo es sacado de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, en el sector El Golf, por sus más cercanos, quienes caminan a paso lento. Afuera, caen algunas gotas de lluvia. Hay silencio y tristeza hasta que, de pronto, un trueno retumba en el horizonte. Varios miran hacia arriba y más de uno relaciona eso con la risa ronca y fuerte de la hermana de Ángela y María José Prieto. Algunos asistentes prefieren tomar la coincidencia como una señal que los hizo sonreír al recordarla.
La cineasta tenía 39 años y falleció tras ser atropellada, el domingo, en la avenida Andrés Bello por un conductor que se dio a la fuga. Se llamaba Paz, pero como quedó graficado en la misa de este miércoles, sus más cercanos la llamaban ‘Pazita' o ‘Pachuca'.
Pasadas las 11 de la mañana, el lugar donde se hizo el velorio estaba lleno de familiares, amigos y colegas como la actriz Paola Volpato, quien llegó con su marido y actor Felipe Castro y Amparo Noguera. Después llegaron Magdalena Max-Neef, Diego Muñoz y Rodrigo Bastidas, aparte de Cristián Campos, marido de María José, y Ricardo Fernández, ex pareja de Ángela y padre de su hija, entre otros. Algunos minutos antes de las 12, la gente se trasladó a la nave principal de la iglesia, donde se realizó la misa.
Cuando la ceremonia religiosa ya llevaba casi una hora, Ángela Prieto se puso frente al micrófono para despedir a su hermana: ‘Paz, te pusimos así porque naciste justo cuando vino el Papa (Juan Pablo II) a Chile. Eras la Pachuca, la Negra, la gozadora, la buena para la sandunga. Una reina tan querida y siempre rodeada de cariño. Mujer arrojada, atrevida, valiente y tan hermosa. Tu creatividad y enorme capacidad de trabajo, tu destreza para dirigir equipos y sacar adelante hasta los proyectos más desafiantes (…) Los mexicanos te querían clonar ¿y cómo no? Si llenabas cada espacio que habitabas con tu energía acelerada y tu voz fuerte', recordó la actriz y modelo. Sin quebrarse, pero con mucha tristeza en el rostro, Ángela continuó: ‘Quiero que esa risa ronca siga resonando siempre en mi cabeza y en mi corazón.


