El mago del barrio

Fecha:

Cabral es como una versión en cumbia villera del Mago Valdivia que volvió a soñar en grande en la tierra de los Vikings 5.

Hay que mirar una y otra vez el gol de Luciano Cabral contra Everton. Viña del Mar, Chile. Décima fecha del campeonato nacional de primera división, estadio Sausalito, 28 de abril de 2024. Una maniobra sencilla del contorsionismo, pero realmente compleja cuando se trata de conectar un balón de fútbol en el aire y meterlo en un ángulo de la portería rival. Son cosas que suelen venderse por separado, pero los jugadores como Cabral también conocen perfectamente el origen de aquella destreza que de niños practicaban saltando sobre sus camas con un globo rescatado del último cumpleaños. Una jugada que se imagina mil veces hasta que sale.

Es el primero del Coquimbo, en el minuto 51, en un partido que va a terminar 2-1 a favor de los piratas, envalentonados otra vez este año bajo la conducción técnica de Nano Díaz y futbolística del propio Luciano Cabral en cancha. Caballo bueno repite.

Estamos hablando de un jugador transparente que todo lo que tiene lo muestra en el campo. No hay que recurrir a mapas de calor ni al detalle de las estadísticas para medir su desempeño. Lo que juega Cabral es lo que vemos: gambeta de crack, controles perfectos y buenos pases filtrados. Alguien dirá que le falta probarse en un medio con mayor exigencia física, pero ya se verá si le da el cuero o apenas se conforma con deleitar a los feligreses de turno en el campeonato chileno. En rigor, no es un problema para nosotros. Aquí siempre habrá espacio de sobra para el mago de barrio y Cabral es como una versión en cumbia villera del Mago Valdivia que volvió a soñar en grande en la tierra de los Vikings 5. Sus jugadas sin duda ganarían en estética si en vez del HD las repitieran en blanco y negro.

En el gol a Everton él mismo la entrega hacia el costado derecho para que la aguante Benjamín Chandía junto a la línea de cal. Cuando Chandía se la cede al lateral Dylan Escobar, que viene de atrás, Cabral se aleja como en cámara lenta en busca del mejor espacio para finalizar. Cuando el centro bombeado sale del pie derecho de Escobar ya está libre para hacer lo que le venga en gana.

El fútbol es hermoso cuando ocurre el milagro. Y es transparente como Cabral, que excepcionalmente vuelve de las sombras tras cumplir una condena de cinco años y cuatro meses en una cárcel de Mendoza por un asesinato en el que se vio envuelto junto a su familia. Es una historia de la que cuesta hablar porque a la vida no le gusta ir en línea recta hacia su destino o lo que sea que haya por delante. Cabral tiene 29 años y ante sí una segunda oportunidad que a ratos parece ser la primera. Lo único que se le puede pedir es que siga honrando su libertad dentro y fuera de la cancha.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...