Los Bafana Bafana lograron histórica victoria ante Corea del Sur
Últimamente siento que la pasión se está apagando, dijo el año pasado, tras quedar fuera de la Copa de la Naciones de África. Al Mundial sí lo llamaron.
La selección de Sudáfrica logró su primera clasificación a la segunda fase de una Copa del Mundo tras vencer 1-0 a Corea del Sur con gol del puntero derecho Thapelo Maseko (22), quien anotó a los 63 minutos y dejó a los Bafana Bafana en el segundo lugar del Grupo A.
Pero antes de ser el héroe de su país Maseko incluso pensó en dejar el fútbol. «Ni siquiera sé cuándo empezó, pero últimamente siento que la pasión se está apagando. Sigo entrenando como si mi vida dependiera de ello, sigo superando cada músculo cansado, cada batalla mental, pero por dentro me siento vacío. El deporte que antes me apasionaba ahora se siente diferente, más pesado, más frío. Es un dolor extraño, darlo todo y aun así sentirte inservible. Te dices a ti mismo que sigas adelante, pero cada día te va desgastando, tu confianza empieza a desmoronarse, tu alegría se desvanece y la persona que solías ser se siente como un recuerdo al que ya no puedes acceder. El hambre, la ilusión, el amor por el esfuerzo, todo se ha ido desvaneciendo poco a poco. Ahora la esperanza parece algo lejano y me pregunto si alguna vez volveré a sentirme bien. Así es como se siente perder la chispa, y lo más difícil es seguir presentándose cada día, rezando para volver a encontrarla», escribió el año pasado en una historia en su Instagram (@thapelo_maseko40), donde tiene 150 mil seguidores.
Estas duras palabras las expresó luego de quedar fuera de la nómina de Sudáfrica para la Copa Africana de Naciones 2025, debido a que perdió la titularidad en el Mamelodi Sundowns. Algo similar le había ocurrido en 2023, cuando sí pudo disputar el torneo continental africano y de hecho marcó un gol en cinco partidos jugados, pero al llegar de vuelta a su club se vio apartado del equipo y fue enviado a jugar con los juveniles. Una lesión de rodilla y un desgarro en el muslo lo relegaron a un segundo plano en un equipo que, por su poderío económico, cuenta con un plantel plagado de estrellas.
«Fue un periodo difícil para mí con las lesiones, pero es parte del fútbol. Hay altibajos, los bajos son dolorosos y los altos son increíbles. Ahora estoy feliz de estar en la situación en la que me encuentro y de estar de vuelta con la selección nacional», dijo, en una conferencia de prensa antes de viajar a Estados Unidos para jugar el Mundial.
También compartió que tuvo que buscar ayuda psicológica y de su familia para poder afrontar esa situación. «Eso depende de cada persona, pero yo conté con el apoyo de mi familia, y también asistí a sesiones de terapia, que me ayudaron mucho a mantenerme como un futbolista profesional», declaró.
El extremo de 22 años nació en el barrio de Sebokeng, uno de los barrios más pobres de Sudáfrica que se encuentra en la periferia de Johannesburgo. Se formó en las categorías juveniles del SuperSport United de su país y rápidamente llegó al Mamelodi Sundowns, el más grande de Sudáfrica. Este año llegó a préstamo a Chipre. En el Limassol de ese país encontró minutos y recuperó la confianza que lo llevó de vuelta a la selección. «Es una buena liga, con equipos y jugadores de primer nivel, algunos equipos juegan en la Europa League y la Conference League, no recibe la atención y el respeto que merece. Y mi club es muy importante en el país», afirmó.
Desde este miércoles, Maseko también es importante en el suyo: le dio a Sudáfrica su primer paso a la segunda ronda de un Mundial, donde ya tiene rival definido. Enfrentará a Canadá este domingo a las tres de la tarde en Los Ángeles, en el primer duelo de los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026.


