El desarrollo que busca mantener la tradición de gasolina
Llamado Starfire es un desarrollo retomado por Porsche y hecho realidad para batir a los más eficientes propulsores, con más potencia y menor consumo, marcando una nueva referencia en motores térmicos.
El objetivo es el mismo que ha obsesionado a ingenieros durante toda la historia de la industria automotriz: mayor eficiencia obteniendo alta potencia. Con agregar dos ciclos, parece que se viene una nueva generación de motores, que expertos afirman, puede interferir en el avance de la electromovilidad.

La empresa alemana ya patentó este nuevo bloque motriz, y dejó claro su compromiso con los motores de combustión interna, no solo a través de su trabajo en la producción de combustibles sintéticos y la hibridación de clásicos como el 911, sino también con la reciente patente que ha registrado en la Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU., según reporta el sitio web especializado AutoGuide. De esta manera, a los procesos convencionales de admisión, compresión, explosión/expansión y escape, se integrarían dos etapas más, que podría generar beneficios, en consumo y potencia.
Claramente un aliciente para este desarrollo es la tradición de Porsche, no solo en el desarrollo de soluciones de punta para la industria, sino en la protección de su larga tradición deportiva, desarrollada a punta de motores térmicos muy particulares: bloques bóxer (de cilindros opuestos horizontalmente).
Los ingenieros de Porsche están considerando añadir una fase extra de compresión y expansión, dentro de un ciclo, lo que permite una rotación adicional del cigüeñal, lo que significa un total de tres vueltas completas, por cada secuencia.
Según la documentación presentada, esto se detalla como «seis fases individuales que se pueden agrupar en dos secuencias de tres fases». Los intervalos adicionales se llevarían a cabo entre las fases de expansión y escape convencionales, de modo que la primera secuencia sería admisión-compresión-expansión, y la segunda, compresión-expansión-escape.
Ciclos dobles
Para comprender el funcionamiento de este motor, pensemos en un sistema que no solo realiza un ciclo de compresión y combustión, sino que cuenta con dos. En la primera etapa, la mezcla de aire y combustible se comprime de manera habitual, se enciende y genera energía. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en los motores de cuatro tiempos, en los que los gases de escape se expulsan de inmediato tras la primera combustión, el motor de seis tiempos los comprime nuevamente, permitiendo una segunda fase de combustión que maximiza su eficiencia.
El motor incorpora un cigüeñal con un eje interno y móvil, permitiendo ajustar el movimiento del pistón sin depender de la rotación del cigüeñal. Esta característica habilita la adaptación del desplazamiento del pistón en el cilindro, lo que favorece la implementación de nuevos tiempos intermedios.
Así, el motor de seis tiempos permite ofrecer el doble de potencia en comparación con un motor convencional de cuatro tiempos. Optimiza la eficiencia térmica y contribuye a la reducción de emisiones, al mismo tiempo que incrementa notablemente la potencia.
La patente presentada por Porsche detalla cómo este sistema permite una combustión más eficiente del combustible gracias a la compresión adicional y a los ciclos de la misma. Como resultado, se logra un mejor rendimiento con escasas o nulas emisiones. Por lo tanto, el motor de seis tiempos es una opción ideal tanto para los entusiastas de los automóviles como para la protección del medio ambiente.


