El volante de la U festejó su gol ante Ñublense en pose de meditación
Estos futbolistas jóvenes, de entre los 20 a 25 años, han crecido con la influencia del manga y animé mucho más a la mano, explica experto en cultura asiática.
El festejo de Javier Altamirano en su gol ante Ñublense, el primero del 5-0 de la U contra los chillanejos, revolucionó las redes sociales. Tras el grito de gol y el abrazo con sus compañeros, el volante, que fue figura en la goleada azul, se sentó en postura de meditación, juntando los dedos índice y pulgar de ambas manos.
«Es un mudra que vemos en Naruto», explica el historiador Paulo Delgado, profesor de historia, magíster en Patrimonio y Gestión Cultural y diplomado en Estudios Asiáticos, fundador y presidente de la fundación Japonistas Chile. Específicamente, cuando el personaje debe meditar para obtener el «modo Sabio», un estado superior en el que puede aumentar su poder.
El especialista en cultura asiática explica el mudra: «Son gestos sagrados para el budismo, que permiten conectar nuestros cuerpos con la naturaleza, y así alcanzar el famoso estado de iluminación, que es lo que buscan todos los budistas, y en donde básicamente uno se empieza a desligar de todo lo que es lo carnal, lo material, para alcanzar este estado de iluminación. Entiendo que Naruto en este entrenamiento busca justamente eso mismo».
En el caso particular del gesto de Altamirano (y de Naruto), este mudra se llama «Mida no Join» (en español, «Unión a Mida»), en referencia al buda Amida, o Amitabha, descrito en las escrituras de la escuela del Budismo Mahayana.
«En Naruto hay mucha referencia a lo que son técnicas budistas, o también gestos usados en el hinduismo, como que el que realiza este futbolista», afirma el japonista Delgado, quien realiza clases, charlas y talleres de Historia de Japón.
Altamirano, de 25 años, anteriormente ya había mostrado evidencias de su afición por el animé. En su cuenta de Instagram (@javialtamirano7), antes de su traspaso a préstamo desde Estudiantes de la Plata a la U, su foto de perfil era un Charizard, uno de los personajes más poderosos de la franquicia Pokémon.
«Estos últimos años han habido varias referencias a aspectos del animé por parte del mundo deportivo. Manifestaciones de la cultura japonesa que vemos casi cotidianamente, como en deportes, en la televisión, en manifestaciones políticas, entre otras cosas, se hicieron presentes también en los Juegos Olímpicos del año pasado, en París», recuerda Delgado.
«Estos futbolistas son más jóvenes, de edades entre los 20 a 25 años, y han crecido con la influencia del manga y animé mucho más a la mano que las generaciones anteriores. Tienen todo en streaming y está socialmente aceptado.
En parte, lo atribuyo al auge de las redes sociales y las plataformas de streaming», comenta el especialista en cultura japonesa.
«Especialmente Crunchyroll y Netflix, que hace años apostaron por el animé y hoy en día están muy a la mano, e incluso son recomendadas por estas plataformas. Así que la forma de acceder es mucho más amena, más fácil y hace que esta generación actual lo tenga más asimilado y se entiendan los gestos que hacen», añade.
Altamirano sufrió, hace un año, un grave problema de salud durante un partido. ¿Tal vez se identifica con Naruto por su mensaje de perseverancia, de vencer la adversidad?
«Todos estos animes que más calaron en la juventud chilena, que además de Naruto están Slam Dunk, Saint Seiya, Dragon Ball o Sailor Moon, por mencionar los más populares, tienen en común que sus héroes, sus protagonistas, logran vencer la adversidad y tienen estos valores de la perseverancia y el esfuerzo. Son personajes que también tienen otras cosas en común, como que son huérfanos (como el caso de Naruto), o han tenido algún rechazo social.
A veces son inadaptados sociales, pero a pesar de toda esa adversidad logran salir adelante y conseguir sus objetivos. Con perseverancia, esfuerzo, constancia, entrenamiento. Todos esos valores son compartidos por chilenos y japoneses».


