Patrick, de cinco años, organizó cena solidaria en Estados Unidos
Les vamos a enviar dinero para que puedan comprar las cosas que necesitan y que no se enfermen, dice.
Cinco años y medio tiene Patrick Quigg, un niño estadounidense que vive en Bel Air, un exclusivo barrio residencial de Los Angeles, en Estados Unidos. Con una entereza única, embarcó a toda su familia en una misión: juntar dinero para ayudar a los damnificados de los terremotos de Haití y de Chile. Invitaron a parientes y amigos a una cena y cada comensal tenía que pagar 20 dólares. ¿El plato? Tallarines y albóndigas.
«Las Últimas Noticias» conversó con su madre, Stacey, y ella cuenta que su hijo les envía un mensaje a todas las personas que están sufriendo en Chile: «Sé que sus casas están destruidas, pero queremos ayudarlos. Les vamos a enviar dinero para que puedan comprar las cosas que necesitan y que no se enfermen. Recuerden beber mucha agua. Gracias por las uvas».
-¿Por qué las uvas, Stacey?
-Antes de los terremotos, Patrick no sabía mucho de Chile y de Hatí, así que investigamos un poco. De Chile le encantó saber que el fútbol es su deporte nacional y que el 95 por ciento de las uvas que compramos en invierno proviene de allá.
-¿De quién fue la idea de tallarines y albóndigas?
-Estábamos comiendo una noche y Patrick me dijo que quería juntar dinero para ayudar. Le pregunté si quería hacer y vender galletas, pastelitos o algo como eso, pero él inmediatamente me dijo que quería vender tallarines y albóndigas.
-¿Cuántas albóndigas hicieron?
-La grandiosa abuela de Patrick y yo hicimos más de cien albóndigas para la cena. Además hice la salsa. Tuvimos aproximadamente 30 personas en nuestra casa. También entregamos 18 cenas para gente que no pudo venir.
-¿Cuánto recolectaron?
Patrick recolectó 525 dólares ese día. Esperamos más donaciones hasta fin de mes. Una vez que todo esté recolectado, Patrick lo entregará a la Cruz Roja estadounidense. Decidimos que, fuera cual fuera el dinero que recolectáramos, nosotros además pondríamos la mitad de eso.
-¿Te emocionaste?
-El proyecto entero es idea de Patrick. Nos sorpendió que quisiera hacer algo por gente que no conoce y que vive a miles de millas, pero siempre hemos sabido que tiene un gran corazón.


