Enrique Zúñiga, de Espacio Diana, adquirió cerca de 40 piezas en el remate
Las lámparas marroquíes del Zanzíbar ya tienen nuevo destino. Quien se adjudicó más de 40 de las 120 icónicas piezas durante el remate del histórico restaurante de BordeRío fue Enrique Zúñiga, administrador y heredero de Espacio Diana, complejo que integra el tradicional parque de diversiones con un centro cultural y el restaurante La Diana, en Santiago.
Zúñiga estuvo 13 horas en la subasta del Zanzíbar, que cerró tras 26 años de funcionamiento en Vitacura. El remate se extendió hasta las 23 horas del martes, momento en que el actual administrador del Espacio Diana se retiró cargado con una parte importante del mobiliario del restaurante, incluyendo lámparas, sillones y mesas.
«Básicamente estamos redecorando el restaurant La Diana que tenemos. Y además estamos abriendo otro restaurant nuevo, entonces, estamos decorando dos restaurantes», explicó. Sobre el nuevo proyecto, detalló que mantendrá la misma línea estética, aunque con un sello más moderno, ya que se trata de un espacio nuevo también emplazado en un convento, como el local de Arturo Prat 435. Su inauguración está prevista para junio en Zoco, La Dehesa, y contará con juegos y restaurante.
Las lámparas marroquíes fueron uno de los principales atractivos del remate. «Nos gusta el estilo, son bonitas.
Tenemos una onda bien ecléctica, con todo tipo de decoración», señaló Zúñiga, quien reconoció que suele asistir a este tipo de subastas en busca de objetos de calidad, a buen precio y con historia. «Yo era cliente del Zanzíbar, así que habrá un pedazo de él en nuestros locales», concluyó.


