Una casa de dinamita plantea que la defensa de misiles de EE.UU es deficiente
Memorándum de organismo estatal asegura que sistema es prácticamente infalible.
Por casi dos horas, los espectadores de la película «Una casa de dinamita», en Netflix, quedan sentados al borde del sofá, intranquilos ante la historia que ven en pantalla: Estados Unidos se ve amenazado por otra potencia atómica y en breves minutos debe desplegar todas las medidas para evitar una masacre. Sin el afán de estropear las sorpresas, se puede contar que los asesores de seguridad comienzan a preguntarse si cuentan con un sistema efectivo de interceptación de misiles.
Junto a un elenco atómicos entre los que destacan Rebecca Ferguson, Idris Elba y Jared Harris, la prestigiosa directora Kathryn Bigelow pone el dedo en la llaga: ¿Es posible que ante un ataque se neutralice la amenaza?
Los personajes dicen que el sistema de misiles tiene una efectividad que circunda el 50%. «Es como lanzar una moneda al aire», exclama uno de los personajes.
Esta afirmación causó una polémica con el Pentágono. La agencia responsable del sistema de interceptación terrestres, con un costo superior a 50.0000 millones de dólares, elaboró un memorandum de uso interno que fue filtrado por «Bloomberg», donde señalan que el nivel de efectividad es de un 100%.
El documento, distribuido entre los cabecillas de seguridad, fue preparado «para abordar suposiciones falsas, proporcionar datos correctos y una mejor comprensión» del sistema de misiles defensivos de Estados Unidos.
Sin embargo, la directora insistió que para realizar la película recurrieron a analistas independientes que están seguros de que el sistema no es infalible.
A Juan Pablo Toro, director ejecutivo del centro de estudios AthenaLab, le gustó la película por su estructura y por la forma en que la directora del filme presenta a seres humanos frente a situaciones límite de vida o muerte.
«Los estadounidenses cuentan apenas con 18 minutos desde que se detecta la amenaza, para evitar el desastre. Robert McNamara, secretario de defensa en la época de John Kennedy, comentaba que en una guerra convencional se podían cometer errores como enviar menos tanques, por ejemplo, pero en una guerra atómica no había espacio para un error de cálculo», asegura. Esto, debido a que una pequeña duda podría causar un descalabro a escala global.
Toro añade: «Se nos había olvidado la amenaza atómica, pero con los chinos ampliando su arsenal y Putin recordando a todos que tiene armas nucleares, hemos vuelto a prestarle atención». Más aún, asegura, si Donald Trump ha insistido en que quiere un «domo dorado» que proteja a su país de cualquier ataque vía misiles. Se trata de una iniciativa para neutralizar en el menor tiempo posible el peligro.
Fernando Wilson, analista de defensa y profesor de la U. Adolfo Ibáñez, cree que la película de Netflix «es buena, pero algo fantasiosa». En su opinión, «hay indicios de que Estados Unidos ya tiene una capacidad antimisil balístico» que le permitiría enfrentar con efectividad un ataque.
¿Son infalibles?
«Nada es 100%, pero son armas muy capaces y que se lanzan de a varias para aumentar su porcentaje».


