El peleador nacional perdió por decisión unánime en la Ultimate Fighting Championship (UFC) de Bakú
No pude encontrar mi ritmo, no pude encontrar mi pelea, pero vamos a volver más fuertes. Esto es el comienzo y no me voy a rendir, dijo el chileno horas después de la velada en Azerbaiyán.
«La pelea está pareja. Es necesario que se lo pongas y se lo pongas duro. Y, si te lleva al piso, debes levantarte rápido», le decía con claro acento azteca a Ignacio «La Jaula» Bahamondes el asistente mexicano de su equipo, Mike Villa. El combate había sido estrecho hasta esta recomendación y el principal exponente nacional de las artes marciales mixtas se preparaba para enfrentar el último de tres asaltos con la intención de revertir la situación.
Hasta ese momento, el ídolo local Rafael Fiziev, de 32 años, se las había arreglado para neutralizar al espigado especialista chileno de 1,91 metros, quien aparecía como favorito en las apuestas en línea, y pese a la diferencia de estatura (18 centímetros) y menor alcance de brazos, se las había ingeniado para mantener a raya a Bahamondes, quien tempranamente había entendido que esta vez no sería posible vencer a su oponente en el primer round, como era su amenaza a la luz de sus resultados previos.
Los últimos cinco minutos fueron al límite, pero Fiziev, apodado Ataman (el que manda) por sus compatriotas, ya había encontrado la fórmula para vencer a La Jaula, quien nunca encontró la distancia para conectar sus características y vistosas patadas a la cabeza y conectar sus golpes de puño. Los jueces vieron lo mismo y así quedó reflejado en la decisión unánime de dar la victoria al dueño de casa en la pelea coestelar del Ultimate Fighting Championship (UFC), realizado por primera en Azerbaiyán, una plaza que promete para esta disciplina.
El experimentado Fiziev, que venía de perder tres enfrentamientos al hilo, ante el estadounidense Justin Gaethje, en dos oportunidades, y el polaco Mateusz Gamrot, evidenció el estudio que había tenido de su rival chileno no solo manteniéndolo lejos, sino llevándolo al piso en cuatro oportunidades, número de derribos que nunca antes había concretado en sus anteriores apariciones en el octágono.
Pero además de aquel recurso, a medida que avanzaba el enfrentamiento, Fiziev fue apuntando mejores números que lo mostraron como legítimo ganador. Conectó el 61,7% de los strikes, contra el 36,6% de Bahamondes; logró un 54,9% por ciento en golpes significativos, frente al 34% del luchador nacional, y logró cuatro de cuatro takedowns, contra ninguno del hombre de San Ramón, quien solo lo intentó en dos ocasiones.
«No podía perder en casa, no podía perder ante toda esta gente. La gente de Azerbaiyán se merece estar feliz. Se merece estar contenta, merece una sonrisa y gritar de felicidad», dijo eufórico Fiziev, undécimo clasificado en la categoría ligero de 155 libras (70,3 kilos) de la UFC. «Escuché que Elon Musk tenía problemas con una nave. Yo soy un cohete, me pueden mandar a la Luna si quieren», agregó con humor mostrando, al igual que Bahamondes, un pequeño corte en el arco superciliar derecho.
Horas más tarde, Jaula se refirió a lo ocurrido en Bakú en un video publicado en sus redes sociales. «Esta noche no se pudo, no pude encontrar mi ritmo, no pude encontrar mi pelea, pero vamos a volver más fuertes. Esto es el comienzo y no me voy a rendir. Como todo chileno, nos caemos y nos volvemos a parar mucho más fuerte y seguimos adelante.
Nada me detiene y le doy gracias a Dios por darme estas oportunidades, por poder representar a mi país al frente de todo el mundo. Volveremos más fuertes», expresó el peleador nacional.
Caroline Gallardo, esposa de Bahamondes y también con experiencia como luchadora de artes marciales mixtas, hizo una publicación en Instagram dedicada al chileno. «Bien hecho, amor. Eres el mejor. Romanos 8:28: Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados», escribió Gallardo.
La derrota de Bahamondes pone un leve cuestionamiento a las expectativas del chileno, quien necesitaba un triunfo frente a un rival que ahora suma 13 victorias y cuatro derrotas, para volver a ubicarse entre los 15 primeros del escalafón en la categoría ligero. Su récord, en todo caso, sigue siendo interesante para la edad con 17 victorias y 6 derrotas en 23 enfrentamientos.


