Borghi responde a críticas por abuso de la picardía en el programa Todos Somos Técnicos
También habla de su relación con Johnny Herrera, con quien tuvo diferencias públicas cuando era DT de la Roja. Era un compañero de trabajo como el resto: lo respetaba, pero no iba a cenar con él, dice.
Claudio Borghi dice que nunca le puso mucha atención a lo que decían de él en las redes sociales al momento de analizar un partido por TNT Sports: «Cuando uno comenta hay gente que está de acuerdo y otras que no. Te quieren o te odian. Mi pega siempre fue hablar sobre lo que yo veía en la cancha y no de lo que pasara fuera del estadio».
Usted era acusado de ser muy colocolino.
«Yo soy colocolino y por eso, en general, hablo mucho de Colo Colo. Pero a mí TNT Sports me contrató para comentar sobre todos los equipos y no sobre Colo Colo».
¿Tampoco hubo alguna instrucción editorial en el programa TNT Sports?
«No, para nada. Sé que el canal tiene vinculación obvia con la ANFP y yo, de verdad, no conozco mucho a los dirigentes de los clubes, así que no hablaba mucho de ellos o de temas en que tuvieran relación. Pero por desconocimiento, no porque me lo dijeran los jefes».
¿Tampoco hubo instrucciones para bajar un poco el nivel de las bromas de doble sentido en el programa?
«El programa es exitoso y superó ampliamente las expectativas iniciales. Es un formato al cual yo no estaba tan habituado, pero que creo que encajé como el resto de mis compañeros».
Pero muchas veces a costa de chistes subidos de tono. Exageradamente y en forma permanente.
«La gente que me conoce sabe que yo soy de ese tipo de tallas. Hay que recordar cómo eran mis conferencias de prensa cuando era el entrenador de Colo Colo».
¿No era la idea trasladar el lenguaje del camarín al programa? ¿No hubo una intención en eso?
«Hablar en doble sentido no es usar lenguaje de camarín, sino que usar el lenguaje de la gente de la calle. El que entiende el doble sentido es porque piensa igual que uno. Aldo Schiappacasse, la Vero Bianchi y todos los periodistas que está en el programa nunca estuvieron en un camarín, pero igual enganchaban con las tallas. Es algo que yo no lo veo como grosero o de mala clase».
Igual de repente gastan muchos minutos en bromas y tallas siendo que, se supone, es un programa de análisis de fútbol.
«Es que el formato del programa da para hacer algo más y también la gente debe entender que acá hay recesos como el de ahora en que no hubo fútbol chileno entre noviembre y febrero y de algo hay que hablar».
¿No fue para usted complicado compartir panel con Johnny Herrera con quien tuvo problemas en el pasado?
«¿Cuáles problemas?».
Vamos, él lo denostaba públicamente a usted cuando era DT de la Selección y no lo nominaba. ¿No hablaron de eso cuando él se integró al programa?
«Para nada. No cabía hablar con él de eso. Johnny Herrera era un compañero de trabajo como el resto: lo respetaba, pero no iba a cenar con él, como tampoco me juntaba a cenar con Juvenal, con Aldo o con De Tezanos. Johnny es muy hincha de un club y a veces estaba de acuerdo con él y en otras no. Pero nunca nos sentamos a conversar del pasado».


