El mayor Rodrigo Berger no pudo contener la emoción en misa por los atrapados
Soy un poco llorón, pero nunca me había pasado en público, dice el oficial.
Rodrigo Berger llevaba cinco días haciéndose el duro al lado de la mina San José, donde 33 hombres están atrapados desde hace una semana. Pero este martes, cuando vio a un niño llorar en los brazos de su madre en la misa que honraba a San Lorenzo, no pudo más y rompió en llanto.
Las lágrimas corrieron por su cara y trató de esconderse para que nadie lo viera. Pero algunos alcanzaron a darse cuenta y partieron a consolarlo. La diferencia de Rodrigo con cualquiera de las 500 personas que estaban ese día en el oficio religioso es que vestía el uniforme de Carabineros.
Berger es el comisario de la segunda comisaría de Copiapó y su llanto impactó a varios. «Conversamos con los adultos, jugamos con los niños y hemos estado todos los días con ellos acá, nos conocemos todos y durante la misa vi a un niñito súper angustiado y me emocioné. Traté de que la gente no se percatara y me fui detrás de un camión, pero se me acercó un minero y me dijo usted, mayor, ha estado siempre con nosotros y ahí me emocioné más, no lo pude parar», relata el oficial oriundo de Valdivia.
-Es extraño ver a un carabinero llorando.
-Uno de uniforme quiere mostrar una imagen seria, de respeto, pero uno también es humano y se emociona con estas cosas.
-¿Por qué le provocó tanto esa imagen?
-Con la familia de los mineros hemos estado esperando, sufriendo y alegrándonos juntos. Al ver la imagen de ese niñito llorando me dio angustia.
-¿Lo han llamado sus colegas?
-Me han llamado comisarios de otras unidades, algunos en tono burlesco y otros para darme su respaldo. Lo importante es que todos somos humanos y ese es el tema.
-¿Le había pasado algo así antes?
-Reconozco que soy un poco llorón, pero nunca me había pasado en público.
7 días se cumplen hoy desde que los mineros quedaron atrapados bajo tierra


