Salas… Me dicen el Matador, libro biográfico del ex futbolista
Cada vez que convertía un gol, el ex delantero de la U buscaba el lente de José Alvújar para celebrar.
«Salas Me dicen el Matador», lleva por nombre el libro biográfico del ex futbolista Marcelo Salas, que el periodista Nelson Osses y el historiador Pablo Arteche, escribieron sobre el ídolo del fútbol chileno y que prontamente estará disponible en las librerías del país.
Según relata Osses, fueron ellos quienes le plantearon al Matador la idea de hacer este texto, quien sólo les pidió como condición, que le entregaran el libro que previamente habían escrito sobre Elías Figueroa.
«Que aceptara es maravilloso, porque indudablemente él es una de las estrellas de nuestro fútbol, uno de los mejores de la historia y no tenía un libro biográfico», dice Osses.
El libro, que contempla cerca de 10 capítulos sobre la vida del delantero, comprende varios pasajes de su carrera entre los cuales se relatan fallidas negociaciones a clubes de Europa y otro bastante particular. Se trata de un «aliado de imagen», como lo describe el periodista, sobre la relevancia que tuvo el reportero gráfico José «Pepe» Alvújar en su carrera.
El fotógrafo lo acompañó en buena parte de sus grandes hitos futbolísticos, pues lo conocía desde su formación en las juveniles de Universidad de Chile. A lo largo de su carrera se convirtió en un verdadero cómplice del Matador.
Alvújar cuenta que un joven Marcelo Salas demostraba en cada entrenamiento sus dotes para dominar el balón y después se lucía en cada partido. Sin embargo, lo que no sabía Salas, era festejar sus goles frente a la cámara, para ofrecer el mejor ángulo a los reporteros gráficos apostados en la cancha.
«Nosotros éramos en ese tiempo como las redes sociales del mundo hoy», señala el fotógrafo, quien recuerda que fue un partido en particular en el que no había buen material para publicar y eso dio pie para enseñarle a posar a Salas.
«Con Andrés Piña (también gráfico) decidimos ir a conversar con él después del entrenamiento y le explicamos cómo funcionaba el negocio, porque veíamos que el hombre era un goleador. No podíamos estar todos los fines de semana con el mismo problema. Le dijimos que generalmente los goleadores corren a la esquina porque allí están los fotógrafos ahí y lo podemos tomar mucho más fácil», comenta Alvújar sobre el inicio de la aventura. Se generó entonces una alianza que quedó grabada en la memoria del hincha.
Por ejemplo, en el mítico estadio de Wembley, cuando el Matador anotó dos goles ante Inglaterra, a pesar de las estrictas medidas de seguridad en las esquinas de la cancha, Salas buscó incansablemente a Alvújar y le ofreció el ángulo ideal de sus festejos.


