Documental recorre la vida y obra de la gran Faye Dunaway
La producción, anunciada por Max, habla con la estrella de Bonnie and Clyde y Chinatown, dueña de la personalidad abrasadora.
En enero pasado cumplió 83 años y ahora un documental llamado «Faye», estrenado este fin de semana en Max, revisa la carrera y personalidad de una de las personalidades más complejas del cine. Con valentía, Dunaway reconoce que ha tenido que lidiar con su bipolaridad y alcoholismo.
«Trabajé con un grupo de médicos que analizaron mi comportamiento y luego me recetaron pastillas que pensaban que serían buenas para mí. Y eso no ayudó», comenta a la pantalla. «Estoy más tranquila, pero a lo largo de mi carrera la gente sabe que hubo tiempos difíciles», añade.
Casada y divorciada dos veces, además mantuvo un romance de dos años con Marcello Mastroianni hasta que se cansó de que el italiano postergara su divorcio.
La leyenda negra del mal genio de Faye se consolidó durante la filmación de «Chinatown». Aburrido de sus constantes incumplimientos, el director Roman Polanski le gritó insultos y hasta le arrancó unos pelos. Ella argumentaría después que el francés es un «pequeño déspota» que agotó su paciencia.
Con «Network» consiguió un Oscar gracias a una magistral interpretación de una desalmada ejecutiva de televisión con mirada de gata y sonrisa de cocodrilo. La mañana post ceremonia participó en una ahora célebre sesión de fotos con Terry O'Neill, su futuro marido. La toma fue realizada junto a la piscina del hotel Beverly Hills. La diva, recostada sobre una silla, parece exhausta tras una noche de agitada celebración.
Era su momento de gloria: por fin había logrado lo que de niña, criada en una familia muy pobre, imaginaba como el éxito total. Lo había ansiado para tomar control sobre su vida de una vez.
«Ella fue muy importante porque está en un momento de cambio del cine hollywoodense. El Hollywood clásico de los estudios venía en crisis, distanciándose de sus audiencias y aparece un grupo de cineastas que presentaron películas más valientes y violentas. Faye Dunaway va a estar en el centro de eso», afirma Antonella Estévez, académica de la U. de Chile y editora del sitio web CineChile.
«Con Bonnie and Clyde y Chinatown presenta mujeres muy complicadas que están tensionadas por lo que se espera de ellas. Ambas son icónicas para la historia del cine», agrega.
Los años y la medicina moderna han vuelto más serena a una estrella que en sus años de oro parecía una fuerza de la naturaleza. Su único hijo, Liam Dunaway O'Neill, de 43 años, brinda un testimonio revelador: «Si mi madre no sufriera tanto dolor, ¿habría sido tan buena actriz? Hay que tomar lo bueno y lo malo de la vida. Ella comenzó como una persona normal que quería ser famosa y terminó como una persona famosa que quería ser normal».


