El monarca quiere cobrar un arriendo de 1,2 millón de dólares por la propiedad
El príncipe Andrés paga 328 mil dólares al año de arriendo. Pero no se quiere ir. Si no se va, Carlos podría quitarle los cinco millones de dólares que le pasa cada año para su mantención.
El punto es que él vive en la casona Windsor Royal Lodge desde el año 2003, y comparte su residencia con su ex esposa, Sarah Ferguson. La mansión tiene 30 habitaciones, una piscina, cancha de tenis, una capilla, una cabaña para el jardinero, y otra cabaña que le fue regalada a la fallecida reina Isabel para su sexto cumpleaños, en 1932. De niñas, ella y su hermana Margarita retozaban felices en el jardín y después ingresaban a esta cabaña en miniatura con techo de paja. De hecho, era tal su cariño por la casa que ya siendo reina, Isabel pasaba gran parte de los fines de semana en la Windsor Royal Lodge, hasta que falleció el año 2022.
La mansión y su terreno valen 30 millones de libras esterlinas (38 millones de dólares aproximadamente). El príncipe Andrés se hizo de ella pagando un monto inicial de 1 millón de libras (un millón 265 mil dólares) el 2003. El contrato se firmó por un plazo de 75 años y se fijó un arriendo de 260.000 libras al año (328 mil dólares).
Pero su hermano, el rey Carlos III, quiere que Andrés se vaya. Este último se quiere afirmar del reforzado contrato que firmó para evitarlo. Carlos quiere recuperar la mansión para generar una nueva fuente de ingresos para la Corona. Él estima que podría cobrar un total de un millón de libras esterlinas al año (1,2 millón de dólares). Es plata que hoy no está entrando a la Corona, sino que más bien es un gasto del pueblo británico. Fuentes consultadas por el «Daily Mail» indicaron que no es una cifra exagerada, considerando el tamaño de la casa.
Sin embargo, según publicó el tabloide «The Sun», Carlos III estaría evaluando la aplicación de un castigo. Si Andrés no abandona el Windsor Royal Lodge, Carlos no le pasará los cuatro millones de libras esterlinas que le paga anualmente para su mantención (cinco millones de dólares). Se desconoce si Andrés tiene otras fuentes de ingreso.
A Andrés se le han ofrecido otras casas, específicamente el rey le ofreció la Frogmore Cottage, que es un poco más pequeña, pero no quiere. En ella vivían el príncipe Harry con su esposa Meghan Markle, hasta que Carlos III los desterró formalmente del lugar después de que Harry publicó su libro de memorias.
Mantenciones
Andrés ha invertido en la Windsor Royal Lodge. Se estima que unos siete millones de libras esterlinas (8,8 millones de dólares). Esto es parte de una obligación contraída, según reza el contrato firmado el año 2003. El contrato, al que tuvo acceso el diario británico «The Times», establece que él tiene la responsabilidad de «reparar, renovar, mantener, limpiar y, cuando sea necesario, reconstruir» la casa. El documento dicta además que debe «pintar con al menos dos capas de pintura y empapelar, pulir, decorar y tratar adecuadamente» las paredes interiores del edificio.
Debe repintar sus paredes exteriores cada cinco años, a partir de 2008, y redecorar el interior de la casa cada siete años, a partir de 2010. Esto significa que la decoración exterior debía haberse completado el año pasado, mientras que el trabajo interior se realizará este año.
Las fotos de la Windsor Royal Lodge obtenidas por el «Daily Mail» el mes pasado muestran, sin embargo, que hay zonas de la casa con su pintura descascarada y grietas formándose.


