Alianza Lima derrotó 2-1 a Iquique en el Tierra de Campeones
El partido de ida, por la Fase 3 de la Copa Libertadores, fue una pesadilla para el equipo del norte, especialmente en el primer tiempo. El golazo y la velocidad de Eryc Castillo, la Culebra, así como la noche triste de Steffan Pino, marcaron la jornada.
Dolió y harto la derrota de Deportes Iquique ante Alianza Lima, por la Fase 3 de la Copa Libertadores. En su casa, el equipo de Miguel Ramírez cayó por 2-1, pero lo peor fue verlo superado no solo en el marcador, sino que por muchos pasajes, especialmente en la primera parte, en el juego, en intensidad y en el planteamiento táctico, que en el caso de los nortinos mostró errores groseros en la marca y en las coberturas.
El primer tiempo fue un padecimiento para los once mil hinchas celestes presentes en el Tierra de Campeones, porque después de un remate de Edson Puch, a los diez minutos, que Guillermo Vizcarra manoteó hacia un costado, comenzó a asomar una pesadilla impensada.
El costado defensivo izquierdo de Iquique, así como la zona media de los celestes, fueron un pasadizo, lo que aprovechó rápidamente el cuadro peruano. Un pase en profundidad por ese sector de Guillermo Enrique fue aprovechado por Kevin Quevedo, quien se sacó a Requena y envió un centro atrás que encontró al incombustible Hernán Barcos, de 40 años, solo en la boca del arco para anotar el primero (32).
Dos minutos más tarde, Eryc Castillo colocó en un ángulo el segundo. Fue un golazo: miró, calibró y ejecutó. La Culebra puso el balón donde apuntó haciendo estéril el vuelo de Requena. Los dos mil peruanos presentes en el estadio saltaron de sus asientos, mientras todo el banco de Alianza corría para abrazar al artista del mejor gol de la tarde. El bailecito de la Culebra no se hizo esperar, aprovechando también la música que brindó a raudales la bandita de los dragones celestes, siempre presente en su casa.
Igualmente, Iquique mejoró en la segunda parte. Ahí vino el autogol de Carlos Zambrano (67) y una clara mano de Enrique que el VAR desechó en una revisión exprés. Los reclamos en contra del árbitro no se hicieron esperar, pero el brasileño no cedió. «Fue mano, la abre», gritaban desde el banco, pero no hubo redención. Tampoco esta vez para Steffan Pino, que perdió la pelota en el segundo gol rival, y tuvo tres ocasiones en el partido, pero calculó mal el cabezazo o le pegó mordido al balón cuando estaba en una inmejorable ubicación.
«Tuvimos una desconcentración y nos hicieron el primer gol, pero nuestro segundo tiempo fue muy bueno. Los tuvimos casi todo el tiempo en su arco, no pudimos marcar el empate, pero estamos ahí con vida. La llave está abierta. La diferencia es de un gol y esto aún no termina. Tenemos que hacer nuestro trabajo en Perú y tratar de ganar», declaró tras el partido Edson Puch.
«Siento que después de los 10 minutos, cuando pudimos hacer pie y pasaron los nerviosismos del inicio de esta fase, pudimos jugar. Tuvimos la posibilidad de elaborar, no con tanta gente en el área, con el volumen ofensivo que nosotros queríamos, pero llegamos y nos convierten el primer gol después de una jugada que nosotros estábamos tratando de terminar. En el segundo tiempo, siento que al adelantar más nuestras líneas, el equipo de Alianza esperó para contraatacar, con la experiencia de sus centrales y de su volante de contención», se lamentó el DT de los dragones, Miguel Ramírez.
El camino de Iquique quedó cuesta arriba para el partido de vuelta, que se disputará el próximo martes 11 de marzo en Perú.


