Robinson Riveros, de Los Molles, se hizo viral
Este jueves se hizo nacionalmente famoso por un video en el que se le ve pidiendo a los veraneantes tener conductas civilizadas en la playa.
Este jueves, Robinson Riveros (47) tenía el día libre, pero igual fue a la playa Los Molles, de la Región de Valparaíso, donde trabaja hace 12 años como salvavidas. Bañistas y veraneantes en general querían verlo de cerca luego de que un video en que él es protagonista se viralizara velozmente.
En el registro, grabado por la usuaria @chaikatereshkova (https://goo.su/nYiRS2), Robinson aparece en la orilla de la playa arriba de un banco de madera con un megáfono en la mano. En un sermón que dura cerca de dos minutos, pide mantener una conducta razonablemente adecuada sobre la arena.
«Yo aquí les voy a recordar lo siguiente a la gente nueva», comienza diciendo, «Los Molles es una playa familiar de buenas costumbres, donde se viene a descansar, estar en paz, jugar con los niños en el agua, divertirse, echar la talla (…) Para mantener todo esto tranquilo, hay unas normas decretadas por el Estado de Chile y todos las sabemos, no nos hagamos los tontos».
Acto seguido, enumera: «Primero, está prohibido fumar, no fume en la playa por favor, no tire colilla de cigarro ni ceniza en la arena, hay que cuidar el medio ambiente, porque al final de cuenta el humo de cigarro se va para otros lados y molesta a los vecinos. Si hablo de fumar, le hablo a los fumones: no fume hongos por favor, eso le hace mal a los niños, ellos no tienen nada que ver».
Sus recomendaciones no se quedan ahí: «Por otra parte -sigue- está prohibido tomar, no tome alcohol en la playa, si viene en la noche medio carreteado no se meta al agua con estado etílico. Está mal el mar, está peligroso».
Algo más: «Si traen perritos chicos, que los amarren, y si son bravos, ponle bozal».
En el remate, cuando pide no poner música fuerte, agrega un concepto: «Esta no es una playa bananera, es una playa familiar».
El video del monólogo de prevención de Robinson se hizo viral y explotó las redes sociales este jueves.
¿A qué se dedica usted, Robinson?
«Yo soy preparador físico y vivo en la comuna de La Calera. También soy salvavidas certificado y trabajo en eso hace más de 20 años. He estado en las playas de Reñaca, Maitencillo, Cachagua, Papudo y Pichicuy».
¿Cuál es la idea de su discurso?
«El megáfono es parte de un método que yo armé llamado Control Playa, el cual tiene como objetivo reducir las muertes por inmersión en el mar y mantener la seguridad de los bañista y las normas de buena convivencia en la arena. Cuando lo puse en práctica pasé de 100 rescates por temporada a tener 0 rescates en Maitencillo».
Algunos criticaron que usara el concepto «bananero».
«Para mi eso hace referencia a los simios, al comportamiento incivilizado de las personas. Es como decir monos con navaja. Me refiero a las conductas en la playa fuera del sentido común, tales como fumar, beber alcohol, escuchar música fuerte e ingresar al mar en estado etílico. Esto aplica a todas las personas en general, independiente de su nacionalidad, cultura, color de piel, estatus social… Lamento que en las redes sociales se haya tergiversado como si lo hubiese dicho por los migrantes».
Su discurso es tajante. ¿Alguien le ha respondido de mala forma?
«El contexto determina las cosas. No es lo mismo tomarse una cerveza disimuladamente en su espacio, a pararse en la playa con una lata y un parlante a todo volúmen. El control tiene que ver con el sentido común. Sin embargo, a mi nadie me tira mala onda en la playa, yo soy la autoridad. La gente me respeta y cuando me ve con el megáfono me aplaude. Obviamente hay gente a la que no le gustan las reglas, pero en general la mayoría entiende con buenas palabras».


