Apenas 12 goles en 24 partidos le han convertido al arquero del sorprendente Coquimbo Unido
El portero de 38 años atraviesa por su mejor momento. Poder estar con mis hijos en la cancha ha sido impagable. Quiero demostrarles que el papá hace bien el trabajo, dice.
Diego Sánchez (38) se emocionó en redes sociales el martes por la noche y agradeció los cientos de mensajes de apoyo que le han llegado a propósito del campañón de Coquimbo Unido. El Mono ha recibido apenas 12 goles en 24 partidos del Torneo Nacional y ahora afronta la recta final juntos a sus compañeros con una ventaja de 14 puntos sobre el segundo en la tabla.
«Me siento orgulloso de que el trabajo de años ha trascendido más allá de los colores», publicó el portero de los piratas en Instagram.
¿Le sorprende recibir tanto cariño, Diego?
«Hace mucho rato que vengo recibiendo mensajes de felicitaciones de hinchas de diferentes equipos. Eso es gratificante porque mucha gente se da cuenta que ya no es sólo apoyar a tu equipo o tirarle mala onda al rival. Se trata de disfrutar el fútbol, saber respetar al jugador y tomarse el tiempo de dar ese reconocimiento».
¿Diría que es el mejor año de su carrera?
«Sí, ha sido mi mejor año futbolístico y a nivel personal. En lo personal me pasaron cosas muy lindas que estoy seguro van de la mano con el buen resultado en lo deportivo. Espero tener otro año similar o mejor más adelante, pero está difícil porque la vara está bastante alta. Con mis compañeros hemos hecho un trabajo impecable. Siempre trato de mantener el buen nivel, a veces se da y otras no, pero todo va de la mano del equipo: la defensa ha sido fundamental en los números que tengo. Somos un equipo».
El Mono Sánchez también se da el tiempo para abrir su vida íntima y compartir esas cosas personales que lo tienen en un estado superlativo. «Este año me ha tocado ser un papá luchón, un papá presente 24/7. Me traje a mis hijos Dominga (17) y Salvador (12) a vivir a Coquimbo. Hago todo lo que conlleva: despertarlos, ir a las reuniones de apoderados, bancarme pataletas y también disfrutar momentos increíbles como los fines de semana en familia. Eso te da otro gustito, empiezas la semana con el corazón llenito de amor. Mi sobrino Luciano (19), está jugando en la proyección de Coquimbo y también vive con nosotros. Tengo a tres bendiciones en la casa», confiesa.
Igual es difícil criar puros adolescentes, ¿no?
«No tengo nada que decir, se portan súper bien. Están felices en la ciudad, les encanta. Ya tienen sus amistades, su grupo y el colegio les gusta. Mis viejos vienen de repente pero en general me las arreglo solo. Como mi sobrino ya es mayor de edad me apaña harto y si no puede, la nana me socorre, jajajá».
¿Le queda tiempo libre?
«Nada. El fin de semana trato de salir a la playa, hacer un asadito o nos juntamos con los compañeros y sus familias. Los planes siempre son con los niños. El poder estar con mis hijos en la cancha, verlos en el estadio ha sido impagable. Quiero demostrarles que el papá hace bien el trabajo. Por eso te digo que va de la mano: darles felicidad a mis niños y también sacar buenos resultados. Es una felicidad para todos en la casa».
¿Cocina usted o la nana?
«Yo cocino. A mis hijos les gusta todo lo que preparo, desde fideos, arroz, sopas, cosas así. Pero también le saco el jugo a Pedidos Ya y los delivery. Hay momentos en que no quiero saber nada de cocinar, jajajá».


