El terror de los niños de Dichato a su escuela que sirvió de morgue

Fecha:

Autoridades debieron aplazar las clases para instalar otros colegios modulares

El olor marino mexclado con el de la muerte fue muy fuerte y todavía persiste, dice Guillermo Estay.

Guillermo Estay fue uno de los que tuvieron que sacar varios cuerpos de entre los escombros y luego llevarlos a la improvisada morgue que se armó en la única escuela de Dichato, los primeros días después del tsunami. «Fue una de las pocas estructuras que resistieron, pero las condiciones eran muy precarias. El olor marino mezclado con el de la muerte fue muy fuerte y todavía persiste», recuerda.

Para este lunes 5 de abril se fijó el ingreso masivo a clases de los escolares en la Región del Biobío. Este lunes la Escuela E-427 de Dichato debería estar repleta de niños. Pero no será así.

«La escuelita está inhabitable. No está apta para recibir niños. No hay baños, no hay alcantarillados, no hay agua. Los bancos y sillas todavía están apilados y con humedad», dice María Angélica Torres, vocera de la coordinadora humanitaria del pueblo.

«Hay un problema de sanidad. Acá se trajo a los muertos que fueron encontrados. El olor es desagradable. Además, funciona como centro de acopio de los militares», comenta la mamá Tania González. «Lo único que quiero es que esto se arregle, pero por ahora no traigo a mi hijo para acá. Todavía se ven las marcas de hasta dos metros que dejaron las olas en las paredes», agrega otro papá

Pero el gran problema de la escuelita es el miedo que genera en los estudiantes.

«Los niños están con sicosis, no quieren bajar al plano. Les piden a sus papás que no los bajen, no quieren», cuenta Torres.

-¿A qué le tienen tanto miedo?

-A todo. La destrucción que rodea la escuela es casi total. Son puros escombros y eso asusta a los pequeños. Además, está ubicada a unos 300 metros de la playa y hay un miedo constante a que vuelva a suceder. Lo otro es que la escuela no se puede usar y hay que limpiarla porque fue una morgue.

-¿Qué pasa con las clases?

-Se aplazan. En los próximos días se van a instalar dos colegios modulares en la parte alta de Dichato. Uno en El Molino y el otro en la Villa Fresia. Pero esos estarán listos, se calcula, a fines de abril.

-¿Qué pasa con los niños?

-Están todos arriba en los campamentos. Allá los tratamos de entretener constantemente. Han venido varios grupos de ayuda que les hacen entretenimiento, obras de teatro, juegos, etcétera, y también hay sicólogos.

-Si los niños no quieren bajar, ¿los papás tampoco?

-No queremos que los niños bajen hasta que esto se arregle. Nosotros queremos volver a Dichato, tal como es. Los pescadores quieren sus casas cerca del mar, pero ahora con la señalética y las zonas de seguridad establecidas.

Ayer, Eugenio Silva, director de Escuelas para Chile, aseguró que las escuelas modulares serán soluciones finales y que esperan tenerlas listas en uno a dos meses más.

Sicóloga aconseja»No hay que sobreexponer a los chicos»

Ante el pánico de los pequeños por bajar a la ciudad e ir a la escuela, la sicóloga Dalia Pollack, del Centro de Estudio Evolutivo y de Intervención en el Niño de la Universidad del Desarrollo, aconseja que «no es bueno sobreexponerlos a la información de las desgracias que pasaron. Si ellos preguntan, hay que aclararles las dudas, pero sin exagerar y siempre en un ambiente lo más cálido que se pueda, para no transmitir los miedos de los adultos».

«Acá se trajo a los muertos que fueron encontrados. El olor es desagradable»Tania González, mamá de Dichato

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...