Tres cargos federales enfrenta el diplomático
Por más de cuarenta años, Manuel Rocha habría reclutado informantes para Cuba y habría entregado información sensible al gobierno de Castro.
Luego de haber sido detenido el viernes pasado en su residencia en Florida, este lunes el Tribunal Federal de Miami ha acusado formalmente al diplomático colombiano-estadounidense, Manuel Rocha, de haber ejercido funciones, durante su desempeño como exembajador y otras labores diplomáticas a nombre de EE.UU., como espía extranjero secreto de los servicios de inteligencia de Cuba, informó CNN.
Según el Departamento de Justicia, tras una larga investigación de contrainteligencia del FBI, se corroboró que el exembajador de 73 años «apoyó secretamente a la República de Cuba y su misión clandestina de recopilación de inteligencia contra Estados Unidos sirviendo como agente encubierto de los servicios de inteligencia de Cuba», detalló la emisora de noticias.
En la acusación, los fiscales expusieron que durante los últimos cuarenta años, Rocha ha reclutado personas en EE.UU. para ayudar con la recopilación de inteligencia, y mintió a funcionarios del gobierno de EE.UU, falsificando información sobre sus viajes y reuniones en el extranjero, registró la filial de Los Ángeles de la NBC, KNBC. El diplomático enfrenta tres cargos federales, entre ellos, actuar como agente ilegal de un Oficial Principal Adjunto de la Sección de Intereses de los EE.UU. en Cuba, siendo gobierno extranjero y abuso de confianza, publicó la Oficina de Asuntos Públicos en la página del Departamento de Justicia.
¿Quién es?
Con una vasta carrera diplomática, Manuel Rocha, se unió al servicio exterior en el Departamento de Estado en 1981, desempeñando sus labores principalmente en América Latina. Durante la década de los 80 trabajó en la embajada de EE.UU. en República Dominicana, para luego convertirse en los 90 en el «Oficial Principal Adjunto de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, así como director de Asuntos Interamericanos en el Consejo de Seguridad Nacional en Washington», consignó EFE. Durante el desmoronamiento del peso argentino, por la ley de convertibilidad 1 a 1, entre 1997 y 2000 «fue el principal diplomático de los EE.UU. en Argentina» y posterior a ese cargo asumió con la llegada del nuevo milenio como embajador de EE.UU. en Bolivia hasta 2002, publicó AP. Luego, entre 2006 y 2012, se desempeñó como asesor del comandante del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos en la región, que incluía a Cuba.
Evo Morales
Aunque hasta el momento solo se ha revelado sus nexos con La Habana, medios bolivianos han recordado cómo, en 2002, Rocha le dio su apoyo «indirecto» al entonces candidato presidencial, Evo Morales. Así lo recordó el diario local «La Razón» al publicar la frase que para todos logró que Morales sacará el segundo lugar en esos comicios. «Quiero recordarle al electorado boliviano que si elige a los que quieren que Bolivia vuelva a ser un exportador de cocaína pondrá en peligro la ayuda de EE.UU.». Su declaración fue tomada como una intromisión extranjera en las elecciones, provocando el enojo del electorado y logrando que Morales subiera en los votos. «Gracias, señor embajador. Usted fue el mejor jefe de campaña que tuve», ironizó.


