Fue encontrada en roqueríos de Tocopilla
Sentía culpa por rechazar a su hija. Nunca pudo recuperar el control, cuenta su hermana, Jessica Bugueño.
La maternidad siempre fue tema sensible para Georgina Bugueño. Primero le fue esquiva y, luego, inesperada.
Durante varios años esta analista de sistemas tuvo que someterse a una serie de tratamientos para poder cumplir su sueño de ser madre. Fueron varios intentos hasta que logró tener dos hijos. Sin embargo, hace tres años, un nuevo embarazo, no planificado, se convirtió en su tormento. Después de tener a la niña, Bugueño cayó en una depresión post parto que habría acabado con su vida.
La mañana del martes, el cuerpo de Georgina fue encontrado por un grupo de escolares, en los roqueríos de la playa El Panteón, en Tocopilla. Si bien aún no se tienen los resultados de la autopsia, su familia está convencida de que ella se habría lanzado al mar.
«Hace dos semanas había sido dada de alta del hospital siquiátrica de Antofagasta. Estuvo internada un mes luego de atentar contra su vida con medicamentos. Todo, por una depresión post parto», dice su hermana, Jessica Bugueño.
La mujer cuenta que su hermana tuvo un embarazo normal hasta el parto. «Fue traumático. En el hospital le habían programado una cesárea porque no se dilataba, pero al llegar, esperaron que fuera parto normal. Fue tanto el estrés, que tuvimos que llevarla a una clínica».
-¿Cómo se manifestó la depresión?
-Sentía un rechazo hacia mi sobrina. Cuando la veía, no tenía ánimo. Decía que quería alejarla para que su familia fuese como antes. A su vez, sentía culpa por el rechazo, por no poder darle lo mismo que a sus otros hijos, con los que fue muy preocupada y cariñosa.
-¿Tenía antecedentes de depresión?
-No, para nada. Con sus embarazos anteriores no tuvo ninguna complicación. Ella estaba feliz.
-¿Por qué no lo superó?
-Ella era una mujer muy organizada, estructurada. Pero con la llegada de la niña, el sentimiento de culpa y la separación de su esposo, perdió todo el control. El marido nunca tomó las riendas de esta enfermedad. Terminaron separándose en abril, lo que le provocó una depresión severa. Fueron mis padres los que tuvieron que acogerla y criar a mi sobrina.
La noche del lunes, Georgina se despidió de sus hijos y salió de la casa de sus padres hacia su antiguo hogar. «Ella quería recuperar el control y su familia», dice Jessica.
10 por ciento de las mujeres chilenas sufre depresión post parto, según una investigación de abril de este año.
Rosemarie Fritsch
¿Cómo distinguir el estrés de la depresión?
Rosemarie Fritsch, siquiatra del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, cuenta que la depresión post parto puede comenzar hasta un año después del alumbramiento. «La mayoría de las madres presentan síntomas depresivos durante las primeras semanas, pero se considera una depresión post parto cuando los síntomas persisten. Se manifiesta en desánimo, anhedonia (pérdida de interés), alteraciones del sueño, sentimientos de culpa, ideas de autodestrucción», dice.
En Chile el factor más importante de este trastorno es la relación de pareja. Otros factores son embarazos no deseados y problemas en el parto.


