El chileno hizo un autogol y salió lesionado en la caída 4-2 de Flamengo ante Bayern Múnich
Erick Pulgar estaba rebosante de confianza durante este Mundial de Clubes y se mandó unas declaraciones que sacaron roncha en Inglaterra luego de la victoria de Flamengo por 3-1 sobre Chelsea. «Creo que estaba claro que dominamos todo el partido a pesar de empezar perdiendo», dijo a los medios presentes en Estados Unidos.
Este domingo por la tarde, Pulgar y sus compañeros tuvieron otro desafío europeo, el todopoderoso Bayern Múnich de Manuel Neuer, Harry Kane, Joshua Kimmich y compañía. El resultado, sin embargo, fue distinto: los brasileños cayeron por 4-2 con una desafortunada actuación del chileno, quien anotó un autogol y salió lesionado antes del entretiempo.
La nube negra acompañó a Pulgar prácticamente desde el arranque del encuentro. En el minuto 6, luego de un córner desde la izquierda servido por Kimmich, el volante nacional se encontró con la pelota y acabó mandándola al fondo de su arco.
«Es una fatalidad. La pelota les sobró. Pulgar va retrocediendo, la pelota sobra y cae ahí. Y después el arquero (Agustín) Rossi no la espera porque está luchando con su rival (Serge) Gnabry», describió a la perfección el comentarista Diego Latorre en la transmisión de ESPN.
El segundo gol de los germanos llegó apenas cuatro minutos después, obra del inglés Kane, en otra secuencia que tuvo participación de Pulgar. El chileno salió con pelota dominada de su área y buscó habilitar al uruguayo Giorgian de Arrascaeta, quien sucumbió ante la presión de los bávaros y dejó la mesa servida para el tanto del atacante británico. Gerson puso el descuento para los brasileños en el minuto 33, pero Leon Goretzka volvió a estirar la diferencia con un remate poco después.
Flamengo seguía buscando reducir la distancia en el marcador cuando Pulgar se vio obligado a cortar un contragolpe de los europeos en el minuto 43. El chileno le pegó una patada a Kane justo en mitad de cancha, pero quedó incluso más golpeado que el propio inglés. El árbitro Michael Oliver sólo le mostró amarilla.
«Se lesionó hasta con la patada», acoto el relator Mariano Closs, justo cuando los jugadores se agarraron a empujones a propósito de la infracción. «Está rengo, no puede más, va al banco para que lo atiendan. A lo mejor fue un golpe hueso con hueso, que te duele todo», agregó.
Pulgar estuvo al menos cinco minutos tendido sobre el pasto del Hard Rock Stadium de Miami, mientras le hacía gestos con la mano al doctor que lo revisaba. Al cabo de un rato se confirmó su salida del partido: fue reemplazado por Allan y se fue a camarines arriba de una camilla.
«Se pudo haber fisurado un hueso del pie porque chocó con la rodilla de Kane», dijo Latorre. «Pero el gesto que hacía era el movimiento de los dedos, le debe estar costando mover algo», añadió Closs. En concreto, Pulgar fue llevado al hospital por una posible fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho. La confirmación de la dolencia deberá estar contenida en el informe médico del Flamengo, que debería conocerse este lunes.
El segundo tiempo trajo otro descuento para Flamengo, de Jorginho mediante penal, y otra conquista de Kane, quien a esa altura ya estaba completamente recuperado de su cruce con Pulgar. El resultado mandó para la casa a los brasileños y dejó a los alemanas instalados en los cuartos de final, donde enfrentarán al PSG francés.


