Su mamá lo despidió con un arengazo previo al viaje a Estados Unidos
Eres capaz, tienes piernas y cabeza, así que puedes, le dijo su madre Ivon en el emotivo compacto. Chile enfrenta este viernes a Perú.
Igor Lichnovsky ya está instalado con el resto de sus compañeros en Estados Unidos para disputar la Copa América, pero igual se dio el tiempo de compartir un emotivo momento que vivió junto a su familia previo a subirse al avión.
A través de su cuenta de Instagram, el zaguero del América de México mostró el video de una especie de almuerzo de despedida, donde se le vio rodeado de niños y otros familiares.
En medio de la comilona, con parrilla encendida, el futbolista de 30 años se sentó al lado de su madre, Ivon, para regalonear y preguntarle cómo lo ve de cara a la Copa América. «¿Usted se acuerda que voy a jugar con la Selección o no?», le dijo con una sonrisa juguetona. «Sí, algo escuché», respondió su mamá.
El jugador sirvió la mesa para, quizás, el arengazo más emotivo de nuestro fútbol desde el clásico «Te quiero ver, Chupete», del fallecido ex ayudante de Marcelo Bielsa, Luis María Bonini. «¿Y cómo quiere que me vaya?», consultó Lichnovsky.
«Bien, poh. No me venga con cosas aquí, te tiene que ir bien. Juéguesela, es capaz, tiene piernas, tiene cabeza, así que puede», lo aleonó Ivon antes de intercambiar besos en las mejillas y continuar el regaloneo sentados en el sillón.
Días atrás, Lichnovsky había dado pistas de la importancia de su mamá en su carrera y la vida en general. El defensor perdió a su padre cuando todavía era un niño y la señora Ivon tuvo que ponerse la familia al hombro.
«Vi a mi mamá trabajar para darnos una vida digna. Tuvimos carencias importantes y creo que todo eso, a la larga, fue cambiando mi personalidad», contó.
El pasado 12 de mayo, luego de un partido de la liga mexicana en el que los jugadores de América homenajearon a sus respectivas mamás llevando sus nombres en la espalda, Lichnovsky también anduvo emocionado.
«No saben todo lo que pensé en el partido, pero me acordaba del nombre de mi madre. Quiero dedicárselo a ella y a todas las mamás. De eso se trata la vida, o al menos se trató la vida de la mía: tomar decisiones, cometer errores, pero los finales felices son lindos», dijo.
El zaguero cerró su publicación de la despedida familiar contando de dónde saca inspiración para esta nueva aventura con la Roja.
«Siempre ha sido un sentimiento diferente jugar fútbol por mi país, como recuerdan en aquel Sudamericano o Mundial Sub 20. Ha pasado tiempo y hoy encuentro la motivación en la alegría e ilusión que le provoca a mi madre, como pueden ver. Siempre empujándome a ser responsable con mis objetivos. Lo que esto produce en mi familia, en los pequeños de mi comuna, Peñaflor, y en los diferentes lugares donde he jugado y sembrado amistades. Nos vamos de Chile, pero Chile no sale de nosotros. Con todo», escribió.


