Alberto Mayol y su dura crítica al gobierno del Presidente Boric
Repasa los errores de la actual administración. En cuanto al reto del Primer Mandatario a su asesora de prensa, cree que se podría aplicar la Ley Karin.
En el Frente Amplio (FA) hay una «fragilidad ética que se manifiesta en una escasa orientación al trabajo», comenta el sociólogo Alberto Mayol sobre lo que ve en una generación que él formó parte y conoce de cerca, que incluye al presidente Gabriel Boric, a Giorgio Jackson (exministro y figura clave en la formación del FA), Camila Vallejo (actual ministra vocera), Miguel Crispi (jefe de asesores de la presidencia) o Francisco Figueroa (ministro de Bienes Nacionales).
Para el académico radicado en España, esa fragilidad se manifiesta en la práctica «en una incomprensión de que en el poder hay una responsabilidad y no un beneficio. «Es una generación que triunfó fácilmente, que le tocó llegar a gobernar, incluido el Presidente, sin haber trabajado, y eso está pasando la cuenta gravemente», asevera.
«Es una generación que tenía que solucionar problemas, no profundizarlos. Esta falta de criterio, de sentido común, de trabajo y de interés es grave y se nota en todos los casos. En todos», enfatiza.
¿Qué debería hacer el gobierno en lo que queda de mandato?
«Hace falta entender que hacer las cosas bien y triunfar no siempre van de la mano. Hay que elegir: o se busca triunfar de cualquier manera o se trabaja con responsabilidad para hacer las cosas bien. En esto hay una dimensión ética: actuar correctamente es un deber, incluso si el resultado depende, en parte, de la suerte. Es como la doctrina de Bielsa, que Boric no aplica: Si jugamos bien, lo más probable es que nos vaya bien. No siempre funciona, pero jugar bien y trabajar bien debe ser la prioridad. Si ganaste trabajando mal, no deberías sentir orgullo ni celebrarlo. Sin embargo, esta es una generación y un gobierno que, cuando hace mal las cosas y le salen bien, parece estar aún más contenta».
¿Alcanza a dejar algún legado?
«El 18 de octubre en la conferencia de prensa , (el Presidente) maltrató y ridiculizó a una funcionaria que, con razón, estaba diciendo que dejara de hacer la conferencia. ¿Qué se podría aplicar a ese acto? Ley Karin, por ejemplo. El Gobierno hizo trabajar a una persona más de veinte horas seguidas. Esa persona murió en La Moneda, en el Palacio de Gobierno. ¿Qué se podría aplicar ahí? Algún tipo de sanción respecto de las leyes de las 40 horas o algo similar».
¿Para usted son contradicciones que debilitan su credibilidad?
«El Gobierno fue parte de una generación que pidió modificaciones en el CAE y pareció que las propuestas de Sebastián Piñera eran completamente equivocadas. ¿Con qué avanzó? Con propuestas copiadas prácticamente punto por punto de las de Sebastián Piñera. Además, el Gobierno se declaró feminista, que siempre iba a defender a las víctimas, pero en el caso Monsalve, dejó a un eventual culpable con varias horas de trabajo por delante a cargo de la seguridad nacional, con la posibilidad de gestionar su propio caso. Han sufrido varios robos de computadoras en sus dependencias. Pero dice que es capaz de mejorar la seguridad del país. El único legado que yo veo es la contradicción constante, la imposibilidad de hacer cosas que funcionan».


