La modelo y Carmen Gloria Gutiérrez recorren Turquía
La chilena asegura que su progenitora es mi partner desde que tengo uso de razón y que con esta travesía espera dejar atrás los momentos difíciles que vivió.
La última vez que Trinidad de la Noi y su madre, Carmen Gloria Gutiérrez, viajaron juntas fue en el 2015. Tiempo después de esa experiencia, la modelo decidió vivir en el extranjero y pasó cinco años residiendo principalmente en Nueva York.Ahora la joven está de regreso en Chile, reconectando con su entorno tras el término de su matrimonio a causa de «proyectos de vida distintos». Así se generó el momento para concretar el plan junto a su madre. «Teníamos muchas ganas de vivir una experiencia así y ya habíamos explorado posibles itinerarios en Turquía. Mi mamá es mi partner desde que tengo uso de razón», relata la modelo desde Estambul y que vive esta travesía con Masai Travel.
«Me siento en un buen momento, disfrutando el día a día. Ahora estamos en Estambul, luego conoceremos las termas de Pamukkale (ubicadas en la provincia de Denizli), que por las fotos que he visto son un espectáculo, y para nosotras también será muy emocionante conocer la casa de la Virgen María», relata Trinidad sobre algunos de los sitios que visitarán.
La maniquí se instaló en Santiago en octubre y desde ahí retomó con todo su trabajo, el deporte y hasta volvió a jugar tenis con su padre. «Estar en Chile es lo que me hace feliz. Echaba muchísimo de menos a mi familia, amigos, a mi red de apoyo y por eso volví», contó a LUN a mediados de marzo.
¿Siente que esta aventura es una forma de dejar atrás los momentos difíciles que pasó?
«De todas maneras. Esto es un regalo caído del cielo que te ayuda a despejarte, pasarlo bien y renovar energías. Este destino, en este minuto, nos viene como anillo al dedo a las dos».
Para Trinidad, ella y su progenitora tienen caracteres muy similares: «Ambos somos muy ordenadas, organizadas, podemos tener un itinerario perfectamente armado pero de repente también improvisamos».
Por el lado de Carmen Gloria Gutiérrez, asegura que lo que están viviendo «es un regalo de Dios. Con todos los problemas que partimos el año, el hecho de que nos hayan invitado a Turquía es un regalo. Hemos estado juntas, desconectadas, sin pensar en problemas. Hace muchos años que no hacíamos algo así y además voy a pasar mi cumpleaños con mi hija. Siento que esto es un regalo de Dios por todo lo que ha pasado y para que nos podamos relajar».


