SUV híbrido de la marca china avanza a 3 km/h en modo emergencia
El auto cuenta con un dron, cinco pantallas y un motor en cada rueda. También puede girar en 360 grados.
«Habilitado para flotar en inundaciones de emergencia», dice la publicidad del nuevo vehículo híbrido de extralujo Yangwang U8, de la marca china BYD, que en su primer mes en el mercado ha vendido 1.700 unidades a nivel mundial.
Se trata de un SUV híbrido cuyo precio inicial es de 1.098.000 yuanes (equivalentes a US$152.000 o $148.094.264), que destaca por sus prestaciones de alta gama: tiene cinco pantallas, un dron en su techo para explorar el terreno, un motor eléctrico en cada rueda, capacidad de hacer giros en 360°, autonomía de hasta 1.000 km y sumergirse casi por completo por un tiempo, sin salir dañado. Se puede meter a un río o a una posa grande, seguir flotando o andando sin que se pare el motor, gracias a su sistema de flotación de emergencia a corto plazo. Con los cuatro motores que incorpora puede avanzar, retroceder y maniobrar en el agua.
«Este es un auto anfibio preparado para que, en condiciones extremas del terreno o del medioambiente como lluvias fuertes, el auto sea capa de ayudarte a seguir. No es que todo el día sea necesario hacerlo, pero es algo que el auto lo permite. Si vas a Puerto Mont, a la Patagonia y quieres cruzar un lugar muy pantanoso, no vas a tener problema», destaca José Miranda, director de Comunicaciones y Marketing de BYD Américas.
El auto mide 5,32 metros de largo, 2,5 metros de ancho y 1,93 metros de alto. Tiene más de 1.000 caballos de fuerza y logra los 100 km/h en 3,6 segundos.
Miranda acota que el U8 es un modelo anfibio que cuenta con una estructura especial hermética que impide que el agua entre y dañe sus componentes internos.
«El auto sigue funcionando tal cual porque está hecho para este tipo de situaciones. Pero no es para que vaya al mar porque no es una embarcación o barco, sigue siendo un auto», especifica.
El vehículo y sus componentes tienen una certificación de nivel IP68, una clasificación internacional que mide la resistencia al agua dulce de los dispositivos y que tiene gran parte de los celulares de alta gama. Significa que se puede sumergir a un máximo de un metro y medio de profundidad por un máximo de 30 minutos, sin sufrir daños.
«Hoy es la máxima expresión en tecnología y lo vamos a seguir viendo más adelante en distinto modelos de auto», destaca Miranda.
¿Llegará a Chile este modelo?
«Se harán los esfuerzos para que todos los autos de la marca estén en Chile, cuando haya un proceso de maduración del producto. Ya tenemos seis modelos disponibles de más de 13 (que posee la marca), por lo que la posibilidad de que el U8 esté en Chile es real».
«Casi como una fantasía»
Se conocen unos tres modelos de autos anfibios en el mundo, pero Juan Barichevich, director del área de Mecánica y Eletromovilidad de Inacap, considera que el U8 es «casi como una fantasía sacada de una película»
«Puede circular en todos los terrenos y además cruzar un río o un lugar sin acceso terrestre por 30 minutos y moverse a tres kilómetros por hora», describe el académico.
El auto puede hacerlo -indica- porque al tocar el agua, sus sensores activan el modo de flotación de emergencia y de seguridad. Cuando pasa al modo de flotación, se abre automáticamente el techo de corredera y se cierran las ventanillas.
Barichevich piensa que es un gran adelanto y que ayudará a que otros modelos saquen sus propias tecnologías porque los autos híbridos y eléctricos ya vienen protegidos para el contacto con el agua.
«Solo falta que la industria aborde los sistemas de flotación, hermeticidad del habitáculo y propulsión para tener vehículos eléctricos anfibios en nuestras calles en el corto plazo», adelanta.
José Miguel ORyan, director de la carrera de Ingeniería en Mecánica Automotriz y Autotrónica de Duoc UC, sede San Joaquín, explica que es un avance relevante porque el agua, al ser conductor de electricidad, es letal para todos circuitos eléctricos.
«Que un auto pase por un charco es distinto porque no va a sumergirlo por completo en el agua. Pero si una rueda va bajo el agua, requiere de otro grado de complejidad porque está casi todo el auto sumergido», plantea. «Si hablamos de los autos eléctricos, los fabricantes tienen que garantizar la hermeticidad de los cables que transportan la electricidad desde la batería al motor, para que cuando el auto entre en contacto con el agua, no se dañe ningún circuito».
Acota que el motor de los autos a combustión interna necesita del aire para funcionar.


