Nina Torbellina, el plan del campamento es la primera entrega de lo que será una saga
Creo que la imaginación de los niños es lo único que no está como vulnerado por nada, opina la actriz.
Elisa Zuleta creció con las historias de un abuelo que le abrieron una imaginación sin fronteras. Relatos de misterios, mitos, secretos, viajes a África, fantasías que la actriz plasma en cuentos para niños y hoy da el salto a su primera novela infantil, que será parte de una saga.
En «Nina Torbellina, el plan del campamento» (editorial Penguin e ilustraciones de Virginia Donoso), Zulueta retrata a una niña con una personalidad inquietante que se embarca en aventuras con sus amigos, Dalia, Río y Emilia. Quiere salvar animales, porque los ama, en un campamento escolar.
Nina vive en una aventura, la misma que emprendió la actriz cuando se largó a escribir la novela de 88 páginas, pese a que ya cuenta con varios cuentos infantiles como «Ratón Morón», «Perrito cartón» o «La tortilla corredora». «No estaba dentro de mis planes escribir una novela para niños. Se me presentó esta oportunidad y la verdad me lo he pasado muy bien».
¿Cómo llega a Nina Torbellina?
«Creo que la imaginación de los niños es lo único que no está como vulnerado por nada, ni por las redes sociales, ni por la violencia. La imaginación sigue siendo un terreno muy lindo de los niños y creo que todas las aventuras que Nina planea viven en ese terreno, en el terreno de lo sano».
¿Hay experiencias personales también?
«Tiene mucho que ver con como jugaba con mi prima Josefina y mi hermana, Florencia, cuando era chica. A veces estoy en los ensayos con mi prima (para las presentaciones de su banda Otra Otra) y nos miramos y las dos tenemos un imaginario que es común. A las cosas que jugábamos, hacíamos películas y creíamos que nos íbamos a mochilear y, en verdad, nos íbamos a dar una vuelta la manzana».
¿Es difícil escribir para niños, Elisa?
«Los niños creen que este mundo adulto es mucho más enorme, inmenso, gigantesco, de lo que es realmente. Cuando me siento a escribir pienso en todas esas novelas que yo leí. Me crié con Papelucho, Quino, Las torres de Malory. Pienso que Papelucho ahora es inviable, porque de repente se perdía con su hermana y terminaban en el norte. Se agarraban un tren y su familia se iba al sur y Papelucho al norte. Ahora es impensado contar una novela en que un niño se pierde con su hermana: una tragedia. Entonces, la escritura de ahora tiene que dar cuenta con las aventuras de ahora».
Ya que todos sus cuentos tienen canción, ¿Nina tendrá la suya?
«Hay canción. Se estrena en Spotify y la vamos a lanzar el 2 de julio en la Feria del Libro de Ñuñoa y vamos a estar tocando también en el Teatro Municipal de Las Condes (12 y 13 de julio entradas en https://acortar.link/glCZgt) y va a estar Nina también ahí».



