Aventuras de los carabineros en Sudáfrica
“No pude gritar los goles, pero celebraba en mi interior”, dice el suboficial Manuel Lara.
Aunque tenían ganas de quedarse hasta la final del Mundial, los cuatro carabineros que viajaron junto a La Roja volvieron felices. El mayor Óscar Ríos, el teniente Pablo Hernández, el suboficial Manuel Lara y el cabo Víctor Mardones hicieron este inolvidable viaje gracias a una invitación de la ANFP en reconocimiento a sus méritos.
Pero no todo fue placer en la tierra de las vuvuzelas. Allá también aprovecharon de intercambiar conocimientos con la policía sudafricana. “Además, mantuvimos la concentración en los entrenamientos, cuidando que no anduviese gente cerca de las canchas”, detalla el suboficial Lara. El funcionario policial es futbolero de corazón. “Cuando terminaban los entrenamientos, a veces conversábamos con los jugadores”, cuenta, recordando entre risas que “una vez íbamos pasando y Claudio Bravo dijo ¿Acaso estamos en Chile que andan los carabineros?”.
En medio de la fiebre mundialera, los policías debían guardan la compostura.
“Tenía que anteponer mi función de carabinero. Estando con el uniforme no podía exteriorizar mis emociones, pero igual mi corazón hinchaba por nuestra Selección”, cuenta Lara, quien pudo disfrutar de todos los partidos, excepto del que se jugó contra Suiza, que tuvo que verlo por la televisión. “No pude gritar los goles, pero celebraba en mi interior”.
Otro instante que no olvidarán los cuatro carabineros fue el izamiento de la famosa bandera del terremoto. “Tuvimos la suerte de vivir ese momento. Para los jugadores ese símbolo patrio caló muy hondo”, cuenta


