La jefa comunal de Ñuñoa se casó con el ex administrador municipal Patricio Hidalgo
Muy desde el comienzo se sintió como algo que iba en serio, porque además de ser muy compatibles y gustarnos mucho, tenemos planes en común, dice la alcaldesa de Ñuñoa.

Foto:(Pepe Alvujar/FPA)
«Todos los días le agradezco a la vida los muchos regalos que me da. El más lindo de todos ha sido conocer al amor de mi alma, que ahora es mi marido», escribió la alcaldesa de Ñuñoa, Emilia Ríos, para explicar las imágenes que posteó en su perfil de Instagram y que muestran algunas escenas registradas en su matrimonio con el abogado, escritor y exadministrador municipal Patricio Hidalgo.
El enlace se oficializó en el Registro Civil ñuñoino al mediodía del viernes pasado y, tras la formalidad, hubo un festejo más íntimo en el centro de la capital.
«Somos súper vecinos, vivimos en la comuna y hacemos mucha de nuestra cotidianidad acá. Casarnos en el Registro Civil de Ñuñoa fue algo que se dio muy naturalmente», dice ella.
Agrega que «lo lindo de las ceremonias civiles es que son lo mismo para todo el mundo, y mientras unos se casan, hay gente más allá sacando el carné o haciendo cualquier trámite», detalla la jefa comunal que pasa unos día fuera del país como parte de su luna de miel con Hidalgo.
Emilia Ríos (RD) recalca que decidieron casarse bajo esa modalidad porque se trata del barrio de ambos, «compartiendo indirectamente con mucha gente un momento tan importante. Hasta nos encontramos con conocidos que andaban por ahí y que nos aprovecharon de saludar».
El novio hace clases de Derecho en la Universidad de Chile y hace poco más de una década publicó «Yo soy de Unión», libro del sello Lolita en que expresa su fanatismo por el club de la Plaza Chacabuco. Hidalgo fue también administrador municipal de Ñuñoa, en la primera etapa de Ríos como alcaldesa, donde comenzó a gestarse la amistad entre ambos que más tarde derivó en amor de pareja.
¿Cuánto duró el pololeo?
«Nos conocimos trabajando, pero nunca pasó nada en ese tiempo, estábamos súper preocupados de sacar la pega adelante y, además, por qué no decirlo, somos más bien pavos. Después de un tiempo él se fue a otra pega y al rato empezamos a juntarnos de vez en cuando, para ponernos al día. Un día me ofreció juntarnos para regalarme un libro que publicó hace un tiempo y que justo el Presidente Boric compró en una salida que tuvo a una feria del libro, así que esa fue la excusa. Estuvimos de novios seis meses y pololeamos un poquito menos de un año antes de eso».
¿Qué los decidió a dar el paso, considerando que el matrimonio es una institución que va a la baja?
«Muy desde el comienzo se sintió como algo que iba en serio, porque además de ser muy compatibles y gustarnos mucho, tenemos planes en común, queremos quedarnos trabajando en Chile y de a poco ir armando nuestra familia. Casarnos si bien puede ser una formalidad, para nosotros es la manera de concretar nuestra voluntad de estar juntos hasta viejitos, construir una vida compartida entre nosotros, pero también con toda la gente que queremos».
¿A qué se debió la brevedad del festejo?
«Hicimos una celebración solo con nuestra familia más íntima, por lado y lado. Después de la ceremonia nos fuimos a almorzar al Sportmen, un club social fundado en 1912 que nos gusta mucho, donde el chef se lució con un menú exquisito. Varios de los invitados después del almuerzo se devolvieron a la pega. Quizás más adelante hagamos algo más grande, lo estamos pensando, pero por ahora ya nos damos por pagados».
En Instagram escribió que con Patricio comparten el gusto por las cosas sencillas. ¿Puede dar un ejemplo?
«Tenemos una disposición a verle el lado bueno a las cosas, diría que le sacamos el jugo a la vida. Nos gusta compartir el desayuno el fin de semana, leer el diario juntos, tomar once con la familia, invitar a las amistades a la casa, ir a ver a la Unión Española a la catedral del fútbol chileno, el Estadio Santa Laura, esto último lo aprendí con él, salir a caminar por ahí, conversar largo antes de dormirnos y así?».
¿Por qué eligieron Perú para la luna de miel?
«Elegimos Lima porque no teníamos tanto tiempo para un viaje largo, y cada uno había venido antes por su lado, entonces, nos gustó la idea de verla juntos. La ciudad es entretenida, de mucho movimiento y mucho patrimonio, además de tener una gastronomía que es increíble, que probablemente es lo que más nos tienta del panorama».


