Por primera vez participa en un evento masivo tras revelar que padece cáncer
Se le vio con sus hijos y su marido, el príncipe William, en el tradicional Trooping the Colour.
A Kate se le vio alegre. Por la ventana del carruaje que la transportaba a ella y sus tres hijos iba risueña, pese a que su tratamiento de quimioterapia continúa.
Sus tres hijos -muy compuestos, señoritos y señorita- también lucían atildados, ya acostumbrados a la institucionalidad que representan: George, el mayor, de diez años, el más sobrio de carácter; Charlotte, de nueve años, toda una dama en miniatura; y Louis, de seis años, el saltón del trío.
Louis es ultra inquieto. De hecho, se ha ganado el corazón de muchos fans de la realeza por sus tiernas y juguetonas actitudes. Por ejemplo, en el evento de este sábado, el tradicional «Trooping the Colour», se le vio bailar. El diario «Daily Mail» encomendó a una especialista la tarea de leerles los labios a los chicos. Y en un momento Charlotte, como hermana mayor que pone orden, le dice al chicoco Louis: «Stop dancing».
El carruaje los transportó hasta el sitio donde se desplegó un desfile de caballos en el marco del «Trooping the Colour 2024», seguido de un desfile de la Real Fuerza Aérea británica. Formalmente, esta la celebración del «cumpleaños oficial» de Carlos III, aunque su cumpleaños real es el 14 de noviembre. Esta doble instancia es una tradición británica.
Casi un día nacional
El «Trooping the Colour» es considerado lo más parecido al día nacional que celebran otros países. Para esta parada equina, el príncipe William, esposo de Kate, montó su caballo. Quien no lo hizo fue el rey Carlos III, quizá por prescripción médica, pues también padece un cáncer: eso se movilizó también en un carruaje junto a la reina Camilla.
Kate lució estilosa. Vistió una tenida de Jenny Packham, blanca y con ribetes negros, un sombrero de Philip Treacy y el broche del Regimiento de la Guardia Irlandesa, ya que es la coronel del regimiento. Por su estado de salud, su aparición sólo se confirmó menos de 24 horas antes del evento, señal inequívoca de lo que estaba en juego.
El año pasado Kate se asomó al balcón para saludar al público junto a su esposo, el príncipe William. Este 2024, en cambio, se situó al lado de Carlos III. Ambos, enfermos de cáncer, avisaron que, como familia, están más unidos que nunca. En un momento Kate se inclinó para hablarle al rey, y este rió por algo que le dijo la princesa. Acto seguido, todos se irguieron y orgullosamente cantaron el himno nacional.
El diario «Telegraph», otro medio fan de la realeza y sus tradiciones, recogió lo que dijo el rey al finalizar el desfile: «Bien hecho, todos ustedes». Lo más llamativo, al cabo, fue la reaparición de Kate, tras haber dicho esta semana que tiene «días buenos y días malos».
Distinta es la situación de la duquesa Meghan Markle quien, siempre digna, lanzó su nueva serie de mermeladas, además de unas galletas de perro. Por segundo año consecutivo, comentó el «Telegraph», ella y su esposo, el príncipe Harry, no fueron invitados al famoso «Trooping the Colour».


