¿Sabía que el gusto de la miel depende de los ciclos de la luna?
Expo Chile Agrícola, el evento de capacitación gratuita más grande del país, suma 130 charlas.
Tras una vida como funcionaria municipal, Edith Elgueta retornó a su natal Arica en 2014 para dedicarse a criar abejas. «Todos me decían que no era viable», recuerda. Ajena a los malos augurios, trasladó en avión dos colmenas desde Buin hasta la árida ciudad nortina. «Tuve que hablar hasta con el piloto», comenta riendo.
Hoy tiene 15 colmenas en el Valle de Lluta, en su emprendimiento Colmenares Piomartin (piomartin.cl, https://shorturl.at/orG1j). Los insectos, alimentados con aloe vera, viven en un sector de napas subterráneas. «Ahí crecen plantas que los animales no se comen. Su flor es excelente para que las abejas recojan polen», afirma. Gracias a un proyecto Corfo el centro de investigación alemán Fraunhofer certificó sus productos. «Es una miel con propiedades regenerativas; es natural, no tiene intervención y es libre de metales pesados», destaca. Los investigadores le recomendaron centrarse en el propóleo, que es más difícil de obtener -hay que macerarlo un año- pero tiene múltiples beneficios. Ahora trabaja en un enjuage bucal de propóleo.
Su cosecha la clasifica según lo que obtiene en las etapas del ciclo lunar. «La miel de cuarto creciente es más áspera y más ácida, del gusto de varones; la de cuarto menguante es más suave, como un manjar muy dulce, más del gusto de mujeres», asegura. En luna llena no puede cosechar porque las abejas se vuelven más agresivas, agrega.
Estas delicias las trae a Santiago para degustar en la Expo Chile Agrícola, que se desarrollará entre el 9 y 10 de octubre en el Mercado Lo Valledor. La actividad reúne 130 charlas presenciales y online (expochileagricola.cl, https://shorturl.at/Yihtt). «Es el encuentro oficial del agro y el evento de capacitación gratuita más grande del país. Entre sus principales objetivos está entregar formación en temas clave para la agricultura y el mundo rural», detalla Claudio Urtubia, director ejecutivo de Fucoa, organizadores junto al Ministerio de Agricultura.
Sol y plantaciones
Marcia Montedónico, investigadora del Centro de Energía de la U. de Chile, expondrá sobre los sistemas agrivoltaicos (jueves 10, presencial). «Hablamos de paneles fotovoltaicos puestos a cierta altura, de manera que permitan el cultivo bajo ellos», indica. Se trata de una tendencia surgida en Europa, EE.UU. y China. «Es una manera de hacer doble uso del suelo», destaca. En Chile existen nueve iniciativas: una de nivel comercial -cerca de Rancagua- y las otras son pilotos, entre ellas una que el Centro de Energía está instalando sobre cerezos en la Región del Maule, apoyada por Corfo, y otra instalación sobre aloe vera en Río Hurtado, Región de Coquimbo.
Las celdas solares disminuyen la radiación solar para las plantas que se ubican bajo ellas. «En algunas zonas, en verano la radiación puede perjudicar a las frutas y estos paneles podrían generar beneficios para esos cultivos. En otros, como hortalizas, no se ven beneficiadas porque requieren de radiación directa», detalla la académica.
La investigación evalúa los efectos en los vegetales y el terreno. «Los paneles hacen que disminuya la evaporación y se mantiene la humedad del suelo. En zonas de sequía, como la Región de Coquimbo, se ha visto que tienen mayor contenido de agua aquellos sectores que están bajo los paneles», plantea. Además, han visto que las plantaciones ayudan a bajar la temperatura de los paneles, lo que mejora su eficiencia energética.
Clarificante de vinos
Natalia Brossard, enóloga y académica de la PUC, dictará el jueves 10 una charla online sobre BBColl, clarificante orgánico de vinos en el que lleva trabajando desde 2019. «El vino tiene que pasar por un proceso de decantación de moléculas, para que no se vea opaco o turbio en la copa», señala. Esa decantación puede ser natural, por gravedad, que se usa en vinos más premium, ya que requiere tiempo. En el caso de los mostos que salen antes al mercado necesitan clarificantes, que facilitan la decantación con la ayuda de proteínas.
«Actualmente se utilizan clarificantes de origen animal, como gelatina, pero se están desestimando para no tener barreras comerciales en el exterior. Surgieron otros de origen vegetal, por ejemplo, de papa; los resultados han sido un poco ambiguos, porque la eficiencia puede ser baja o conferir notas aromáticas vegetales al vino», comenta la investigadora. Su solución es de origen fúngico (levaduras). «No tiene las dificultades de los actuales, y clarifica tan bien como los de origen animal», afirma. Ya realizaron los pilotajes en algunas viñas. «Ahora queremos salir al mercado, venderlo de forma comercial», adelanta.


