Era gerente de la compañía de comunicaciones Stel
Alejandro Ulloa tenía 67 años y dejó dos cartas de despedida.
Temprano dejó su todoterreno Nissan en el lugar 506 del estacionamiento. El ingeniero Alejandro Ulloa se veía tranquilo. Se marchó de allí, como de costumbre, para ingresar al edificio de al lado, en Agustinas 1490, y para subir al piso 10, donde se encuentran las oficinas de la empresa Stel, donde trabajaba. A las 14.30 horas se lanzó al vacío.Ulloa tenía 67 años y era el gerente general de la empresa de telecomunicaciones. «Se sintió un golpe muy fuerte, pensamos que había un choque o algo así, pero fue el ruido del cuerpo al caer al suelo. Un taxista había visto a esta persona en la azotea del edificio y llamó a los carabineros», comentó ayer un guardia del sector.
A las 14.36 horas llegó el aviso a la Tercera Comisaría de Santiago, que queda a pasos del lugar. Al llegar los efectivos constataron que el ingeniero no tenía signos vitales. La Fiscalía Centro Norte ordenó enviar el cuerpo al Servicio Médico Legal para que se le practiquen los peritajes de rigor. Según se informó, por ahora está descartada la participación de terceros en la muerte.
El ingeniero dejó dos cartas, una de ella dirigida a su hija, explicando los motivos de su decisión. La segunda misiva está dirigida a su empresa.
Ulloa era socio del club Santiago Runners y había corrido el maratón de Nueva York el 2004, cuando logró el segundo lugar en la categoría de sesenta años.
De acuerdo a antecedentes de la investigación, el ingeniero sufría una depresión hace tiempo y estaba en tratamiento médico. Ayer llegó más temprano que lo habitual a sus labores y por ello le pidió las llaves al conserje que estaba de turno en el edificio.
La empresa no quiso emitir declaraciones.


