En 2022 formalizaron su relación de siete años con el AUC
Hace dos años terminaron. Este lunes la argentina firmó dos papeles en el registro civil y acabó con el vínculo legal. El trámite fue súper rápido, comenta.
Fueron siete años, cientos de fotos en las que se veían compenetrados, sonrisas varias en viajes por alrededor del mundo. Parecía que todo iba bien para Yuli Cagna y José Manuel «Mel» Alcalde cuando decidieron firmar, en 2022, el Acuerdo de Unión Civil. En 2023 entraron al reality «La isla de las tentaciones» y él cayó en la tentación con otra participante. Este lunes la argentina firmó de forma unilateral el cese del AUC.
Tras el paso por «La isla de las tentaciones», donde mujeres y hombres solteros llegan a, básicamente, coquetearle descaradamente a algún integrante de las parejas estables, Mel eligió a su tentación y a las semanas Yuli se decidió también por un nuevo amor en el programa de nombre Vico Bouvier, con quien hoy sigue en una relación.
Ya terminados, Cagna-Bouvier y Alcalde coincidieron en «Palabra de honor». En el encierro del reality de Canal 13 tuvieron tiempo de limar asperezas y tener la conversación de cierre de la relación. No quedaba nada de lo que habían sido.
Por eso este martes, después de mucho pensarlo, Yuli llegó hasta el Registro Civil de Las Condes según cuenta, «para preguntar cómo y dónde podía poner fin al AUC de forma unilateral y me dijeron que ahí mismo».
Lo único que le pidieron fue su carnet. «El trámite fue súper rápido. Ni siquiera tuve que pedir turno con antelación. Me hicieron pasar, firmé y terminó. No fueron necesarios abogados, basta con que uno lo solicite. El proceso demoró 15 minutos, firmé dos papeles y se acabó».
¿Lo habló con Mel antes de hacerlo?
«No, no he hablado con él a modo de cierre. Se enterará de esto por la noticia. Terminar esta unión era algo que tenía pendiente hace dos años, pero como no estaba en Chile no podía hacerlo».
¿Por qué decidieron optar al AUC?
«Lo de la unión civil lo hicimos porque yo tengo ciudadanía italiana y nos fuimos a vivir a España en ese momento. Sólo de ese modo él iba a poder hacerlo. No sé si fue una decisión apresurada, pero no teníamos otra opción».
¿Nunca pudieron superar lo que pasó en «La isla de las tentaciones»?
«Ya venía muerta la relación, sólo que no queríamos aceptarlo. El haber entrado a ese reality fue un regalo para ambos, porque si no quién sabe hasta cuándo hubiéramos seguido por costumbre. Agradezco su infidelidad porque también me permitió conocer a la persona con que estoy hoy en día».
¿Le gustaría casarse, Yuli?
«Sí, me gustaría casarme, pero con vestido, fiesta y mucho amor esta vez».
Alcalde, en tanto, apoya las reflexiones de su expareja: «Me tomo lo del fin del AUC como lo que fue: un mero trámite. Nunca le pusimos un valor sentimental. No fue una propuesta, no fue con la idea casarnos a futuro. Fue algo que necesitábamos, la firma de un papel para poder vivir legalmente en Europa».
¿Con qué se queda de la relación?
«Con todo lo lindo que vivimos, todos los viajes que tuvimos. Esos años me hacen la persona que soy ahora, así que fue una muy linda relación que tenía que acabarse. Quizás no acabó de la mejor forma, televisivamente hablando, pero para nosotros sí».
Las diferencias
Con el AUC, Cagna pudo ir al registro civil y en 15 minutos firmar la anulación del acuerdo con Alcalde sin mediar aviso previo aviso a él o tener que hacerlo con trámites extra.
La abogada de familia Roxana Bustos explica que, «el AUC, a diferencia del matrimonio civil, hace que la disolución de éste, sea expedita. No requiere acuerdo entre las partes y su nulidad puede ser firmada por cualquiera de motu proprio».
«El matrimonio civil, en cambio contempla otras variantes, partiendo por el acuerdo entre las partes para firmar el divorcio. Si lo hacen, posteriormente ese acuerdo pasa por la aprobación de un juez de familia, quien tiene que verificar que lleven al menos un año separados y eso toma tiempo», aclara.


