Backstage del retrato presidencial que estará en las reparticiones públicas a contar del próximo 11 de marzo
Es un país que deja atrás la tormentay hoy avanza con esperanza, optimismo y energía, describe Felipe Costabal, nuevo jefe de comunicaciones del gobierno entrante.
Mientras el presidente electo José Antonio Kast estaba de vacaciones en Puerto Varas, su equipo aprovechó el cielo sureño para tomar la tradicional foto presidencial. La sesión se organizó sobre la marcha, atentos al clima, y se buscó un entorno natural que diera identidad a la imagen.
Clima
«El sur de Chile tiene un tiempo muy cambiante y por eso inicialmente lo íbamos a hacer el miércoles 10 de febrero, pero como el clima fue cambiando, finalmente lo hicimos el jueves 12», cuenta Felipe Costabal, nuevo director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom). La postal marcará el inicio de la nueva administración desde el 11 de marzo y acompañará los actos oficiales durante todo el mandato.
Disparo
«Aunque el montaje técnico del equipo comenzó al mediodía, el Presidente llegó a la locación a las 13:40 horas. La imagen finalmente seleccionada corresponde a un disparo realizado a las 14:35:45 segundos del jueves 12 de febrero de 2026», detalla Víctor Burgos, fotógrafo principal a cargo del retrato.
La imagen se distribuye a través de la Dirección de Prensa de Presidencia a reparticiones públicas, municipalidades, consulados, escuelas y otras dependencias del Estado, donde su exhibición es obligatoria. Presidencia la envía en formato digital y físico a través de la Secom, e incluye versiones para redes sociales oficiales y medios acreditados.
Innovación
Tendrá además un elemento innovador dentro de la tradición local. Si bien los exteriores se usan desde Patricio Aylwin con la cordillera en 1990, José Antonio Kast será el primer presidente captado en movimiento: camina hacia un cielo despejado y deja atrás nubes tormentosas. «Necesitábamos una instancia especial al momento de sacar la foto: que estuviera despejado y que al fondo se vieran nubes. Queríamos dar la sensación de un presidente que camina hacia adelante, deja atrás la tormenta y entra en un escenario de mayor esperanza y futuro. Es una foto en movimiento: el presidente avanza hacia adelante, atrás se ven las nubes y él ya está bajo el cielo despejado. Esa es la declaración del retrato presidencial: un país que deja atrás la tormenta y hoy avanza con esperanza, optimismo y energía», describe Costabal.
En movimiento
La foto en movimiento «es un tipo de imagen que implica una complejidad mayor, porque intervienen muchos factores en movimiento al mismo tiempo», plantea el autor de la imagen. «Como fotógrafo, tuve que definir con mucha precisión el manejo de la luz, ya que no solo el Presidente estaba caminando, sino también mi equipo técnico, que desplazaba la iluminación junto a él», explica Victor Burgos.
Doble jornada
La sesión se planificó en dos jornadas, «una en la mañana y otra en la tarde. Los últimos disparos de cámara se registraron cerca de las 20:00 horas, por lo que fue un proceso largo y muy enfocado en los detalles», cuenta Burgos. Para él, lo mejor de la sesión «fue el ambiente que se generó con el Presidente desde el primer momento. Antes de comenzar la sesión me acerqué y, frente a frente, le dije: relájese, baje los hombros y siéntase tranquilo. Ese gesto ayudó a marcar un tono de confianza y naturalidad. Además, la presencia de su familia fue muy valiosa, porque aportó cercanía y tranquilidad, lo cual permitió capturar expresiones más relajadas», resalta.
Complejidades
En cuanto a lo más complejo, «el principal desafío fue el clima, especialmente el viento en algunos momentos. Sin embargo, teníamos plena claridad según el pronóstico de que el jueves ofrecía las mejores condiciones de la semana, y así fue: sol y una atmósfera ideal para la fotografía», recuerda. «En este tipo de producciones, la clave está en anticiparse, planificar con precisión y aplicar ajustes técnicos en el momento: posición, tiempos de disparo y coordinación del equipo para mantener el control incluso cuando las condiciones cambian ligeramente», menciona el fotógrafo.
Equipo
En el registro participaron Macarena Claro, a cargo del maquillaje, y Sergio Arias en el vestuario. También asistió un equipo audiovisual, ya que aprovecharon la ocasión para grabar un video para redes sociales. Según Felipe Costabal, «se generó un entorno de muy buena energía alrededor de la sesión. Estaba la familia, el Presidente y la primera dama. Ese ambiente ayudó a lograr frescura y a retratarlo como queríamos: con esperanza, energía y proyección de futuro», destaca. «Había lluvia. Hicimos una avanzada el martes 10 y ya sabíamos que el miércoles sería un muy mal día; el jueves, en cambio, fue un gran día. El único problema fue que algunos vuelos desde Santiago llegaron atrasados, así que empezamos un poco más tarde, pero no afectó la producción ni el resultado», añade.
Once al final
Al terminar la sesión, cuenta el fotógrafo oficial, el sol ya caía y con eso, la temperatura bajó bastante. «El Presidente, junto a su familia, nos invitó a tomar once a su casa de veraneo, invitación que, por supuesto, aceptamos», relata.
«Fue un momento muy cercano y distendido: compartimos con sus hijos, hubo risas y conversaciones sobre fotografía, anécdotas personales y distintos temas cotidianos. Sin duda, fue una instancia muy valiosa que ayudó a fortalecer aún más el vínculo y la confianza con el Presidente», recuerda.



