La ministra hinchó por los africanos
La vocera de Gobierno vio el partido con la colonia, que festejó el empate como un triunfo
Kennedy Mabasa casi sufrió un ataque cardíaco ayer, mientras presenciaba el encuentro entre las selecciones de su país y México en un salón del Hotel Marriott, donde se reunió la colonia sudafricana liderados por la embajadora Duduzile Moerane-Khoza.El joven, que se encuentra en Chile participando en un congreso de desmilitarización, comenzó a padecer desde el primer minuto, aun cuando Sudáfrica andaba a los tumbos y la pelota no pasaba la mitad de la cancha. Se paraba, gesticulaba, silbaba y se agarraba la cabeza a dos manos. Por eso, cuando Siphiwe Tshabalala convirtió el gol, Kennedy saltó como resorte, dio una vuelta de carnero en el piso del salón y comenzó a bailar.
«Esto es increíble», gritaba, mientras a su alrededor, las sudafricanas bailaban eufóricas. Bafana Bafana.
Las vuvuzelas comenzaron a sonar fuertes y se armó una fiesta total en el Marriott, donde también habían sido invitados al puntapié inaugural, el embajador de México en Chile, Mario Leal, y la ministra secretaria general de Gobierno, Ena Von Baer.
Las autoridades intercambiaron camisetas de sus países y la ministra Von Baer hasta se animó a tocar una vuvuzela. Harto empeño le hizo pero apenas salió un ruidito. «Hay que practicar», dijo.
-¿Ministra, le gusta el fútbol siquiera?
-Como mujer no es mi primera pasión, pero cuando hay un Mundial despierto. Esto ha sido muy emocionante, y feliz porque Chupete se recuperó.
El empate mexicano no amainó los ánimos de los sudafricanos, que celebraron como si hubiesen ganado.
Gugu Dube, una hermosa sudafricana, estaba feliz con el resultado. «Esto es un milagro», dijo.
«Jugamos bien. Nadie apostaba por nosotros y casi ganamos. Merecíamos ganar», dijo Kennedy al final, cansado de tanto bailar.


