Con cabeza en basurero
Algunas precisiones se han establecido desde que el cuerpo del geólogo Martín Rodríguez Garrido fue encontrado sin vida en la habitación 202 del hotel Murano, en Concepción.
El profesional de 36 años no falleció por la acción de otras personas, tampoco de un ataque cardíaco. Por eso su deceso sigue siendo un misterio. «Solo los exámenes toxicológicos e histológicos darán más luces, porque la autopsia habla de muerte indeterminada», comenta el subprefecto Sergio Clarament, jefe de la Brigada de Homicidios penquista.
El detective agregó que la pieza estaba en orden y no faltaba nada.
Fue la mucama del hotel la que encontró el cuerpo, tendido en la cama y con la cabeza dentro de un basurero.
De acuerdo con las informaciones proporcionadas por la familia a la policía, el profesional no tenía problemas de salud, aunque sí fumaba bastante.
Rodríguez trabajaba en una minera, registraba también dirección en la provincia argentina de Tucumán, donde vive su familia. Estaba de vacaciones por unos días en la zona penquista, porque había visitado a unos parientes y debía devolverse en avión.


