Pieza del diseñador neoyorkino, ex pareja de Di Mondo, fue protagonista del cambio de mando
Una vez que la vi a ella en televisión usándolo se convirtió en un wow moment. Fue muy importante para mí, relató.
Al ingresar Donald Trump a la sala para su juramento, lo esperaba, delante de todos, su esposa Melania, quien usaba un elegante sombrero, que mantenía la mitad de su rostro en la sombra. Trump se acercó para darle un beso en la mejilla, ella frunció la boca y acercó su cara, pero como se pudo ver en las imágenes que recorrieron el mundo, ellos apenas llegaron a tocarse debido justamente al sombrero, lo que se tradujo en un incómodo ósculo.
El momento anecdótico fue comentario de los medios de prensa y redes sociales, y uno de los protagonistas fue el renombrado diseñador de sombreros Eric Javits, muy conocido en Chile por su vínculo con el modelo y performer Di Mondo.
«El sombrero está basado en un par de diseños que a la primera dama le gustaban muchísimo y está 100% hecho a mano», contó Javits desde Nueva York. «Cuando estaba creando ese sombrero, sabía que ella necesitaba algo muy conservador, muy elegante y en mis manos no lo vi como si fuera una maravilla, pero una vez que la vi a ella en televisión usándolo se convirtió en un wow moment. Fue muy importante para mí», relató Eric.
Javits, quien también diseñó y confeccionó sombreros para las ex primeras damas Laura Bush y Hillary Clinton, relató que hace poco más de una semana envió el diseño de Melania Trump por FedEx a Nueva York donde ella se lo probaría, pero durante esos días, y como hubo una gran tormenta de nieve, la caja en la que iba se mojó y se rompió, por lo que el sombrero llegó en malas condiciones. Debió confeccionarlo nuevamente y casi desde cero.
«Entre el diseño y la confección me tomó más de cinco días, después hacerlo de nuevo me tomó tres días y medio más», narró Javits. «El segundo fue mucho más rápido porque ya tenía el molde de madera y el patrón», añadió.
Además revela que el sombrero estilo canotier, que está hecho de seda y lana, es de las mismas y exactas telas que el abrigo azul marino cruzado y ajustado a la cintura que usó la primera dama en la ceremonia. «El impacto visual fue muy fuerte y por supuesto que eso es totalmente debido a su gracia, su belleza y su presencia. Su presencia llevó a que todo se uniera y fue muy hermoso».
La ropa es del diseñador independiente Adam Lippes, lo que dista mucho de lo que Melania estaba acostumbrada a usar antes como primera dama, cuando elegía marcas como Dolce y Gabbana y Alexander McQueen. De hecho, en la toma de posesión de 2017 vistió un Ralph Lauren.
El sombrero fue uno de los protagonistas de esta jornada, no solo por no permitir que Donald Trump besara a su esposa ?»ningún sombrero de ese estilo permite besarse con comodidad», explica- ya que también el expresidente Joe Biden tuvo que esquivar dicho accesorio mientras intentaba hablar con Trump que estaba del otro lado.
Según Infobae, después de la ceremonia de juramentación, el presidente entrante bromeó sobre el hecho de que el viento casi se llevó el sombrero de la primera dama mientras un helicóptero militar despegaba con Biden. «Ella casi se fue volando», dijo Trump riendo. «La estaban elevando del suelo».


