Córner a favor, gol en contra: así se escribió eliminación de la Copa Libertadores
Los de Rancagua perdieron 2-0 con Tolima. Pero no todo es tragedia: van a la Copa Sudamericana.
El partido ya le había dejado a OHiggins una advertencia nítida, casi un presagio: córner a favor, ocasión de gol en contra. Una invitación al desastre que a los 63 minutos quedó escrita con todas sus letras. Tiro de esquina para los chilenos y en la secuencia inmediata Tolima cruzó la cancha con una corrida de ochenta metros hasta dejar a dos hombres perfilados para marcar el gol de la gloria. Sólo la reacción de Omar Carabalí impidió la caída celeste. A esa altura, el arquero ya iba por su cuarta atajada decisiva.
Tolima había golpeado antes, a los 38 minutos, en una maniobra colectiva bien tramada que terminó con un remate feroz del lateral Junior Hernández. Le rompió el arco a Carabalí. No había nada que hacer. Pero aun así el cruce siguió abierto para los de Rancagua, amparados en el 1-0 conseguido en la ida y en una actuación seria, disciplinada, bajo las órdenes de Lucas Bovaglio.
OHiggins se equivocó poco, pero lo hizo en grande. A los 51 incluso pudo emparejar el trámite. Martín Sarrafiore metió un centro preciso y Arnaldo Castillo apareció en el área chica. Su derechazo se estrelló en el travesaño. Casi de inmediato llegó la respuesta de Tolima, otro contragolpe, otra escena de apuro, otro momento en que Carabalí debió posar para el retrato de héroe.
La verdad es que el partido se lo avisó varias veces a OHiggins. Le mostró la fisura antes del derrumbe. A los 86 minutos, tras una aproximación chilena sobre el arco de Tolima, el destino eligió otro córner a favor para la visita. Bastián Yáñez lo ejecutó desde la derecha y la pelota terminó en un rechazo salvaje de la defensa colombiana, un pelotazo alto y largo hacia la mitad de la cancha.
Lo que sigue tiene la lentitud trágica de las caídas que se recuerdan para siempre. Dos jugadores de Tolima arrancaron como si el partido recién empezara. Querían ganar en la cancha y evitar la definición a penales. OHiggins había dejado un solo hombre de cobertura: Gabriel Pinto. Otros dos intentaron volver para ayudarlo, pero ya iban en un trote resignado, con las piernas vencidas. Pinto tuvo la posibilidad de intervenir y dudó. Dejó picar la pelota.
Después todo fue demasiado lógico. Los colombianos lo desbordaron, quedaron solos frente a Carabalí y fabricaron un dos contra uno inexorable. Jersson González tocó al costado para Juan Pablo Torres, que recibió con el arco servido y el festejo listo. Carabalí salió con una desesperación noble y estuvo a un suspiro de arrebatarle la pelota y la gloria. No le alcanzó. Ahí se terminó el partido. Tolima 2, OHiggins 0. Global: 2-1.
El equipo colombiano sacó premio doble: el paso a la fase de grupos de la Copa Libertadores y los 3,3 millones de dólares reservados para esa estación del torneo. OHiggins, exhausto y castigado por un error de manual, se quedó con un consuelo menor: el mérito de haber eliminado a Bahía en la ronda previa, 900 mil dólares extras para elevar a 2 millones su balance internacional de la temporada y el pasaje a la Copa Sudamericana, donde compartirá sorteo con Palestino y Audax Italiano el 19 de marzo, en Paraguay.


