Richard Min, abogado de Mane Swett, ante la importancia que se le dio a lo declarado por el menor
Corte de apelaciones americana escuchó a la defensa de la actriz y ahora debe decidir si su hijo vuelve con ella o sigue viviendo en EE.UU., con su padre.
Durante todo este año el corazón de Mane Swett ha estado en Estados Unidos debido a la retención que hizo su ex pareja del hijo de ambos, quien ya tiene 12 años. Esa situación hizo que la actriz pusiera todo su foco en el país del norte y ahora sigue mirando, fijamente y con nerviosismo, a la Corte de Apelaciones de ese país. La razón la explicamos a continuación.
Luego que el periodista y escritor estadounidense John Bowe no regresara a Chile al menor, en el verano del 2023, la actriz comenzó un periplo legal que se inició con la presentación en Nueva York de una petición de restitución, basándose en el Convenio de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores, el 23 de febrero de este año.
Entre el 8 y el 19 de abril se realizó, en la corte del Distrito Sur de Nueva York, el juicio cuyo fallo fue en contra de Swett y que se conoció el 7 de mayo (https://acortar.link/TXjqxB). El 22 de ese mismo mes, la defensa de la actriz presentó una apelación a la determinación de no regresar al niño y, ahora, el juzgado de alzada escuchó los argumentos de la defensa de la rubia para revertir la decisión del juez Paul A. Engelmayer y también de la defensa de Bowe (página 35).
Primer punto a atacar. La presentación de la apelación de Swett estuvo a cargo del abogado, experto en casos de familia, Richard Min, quien hizo la argumentación ante tres inquisidores jueces, quienes interrumpían con regularidad la exposición de la defensa de la chilena. En 14 minutos y 45 segundos, Min atacó dos puntos del fallo. En primer lugar la decisión del juez Engelmayer de definir la fecha del 8 de enero del 2023 (cuando el niño debía volver a Chile), como punto de partida de la ‘sustracción'.
Antecedentes previos. Según el artículo 12 del Convenio de La Haya, un tribunal puede negarse a ordenar la restitución del niño si el procedimiento que busca la restitución se inició más de un año después de la fecha del traslado o retención ilícita y si el demandado ha demostrado que el niño está bien asentado en su nuevo entorno. Durante el juicio de abril, la defensa de Swett argumentó que la fecha de retención era el 26 de febrero (un año antes de presentar la petición), cuando Bowe comunicó que no devolvería al niño en una mediación a distancia, pero el juez acogió la postura del demandado, quien aseguraba que eso se había producido el 8 de enero, cuando no regresó al niño en el plazo final del permiso otorgado por Swett (para que estuviera en Estados Unidos de vacaciones), determinando que la petición de la rubia se había presentado más de un año después y el pequeño ya estaba ‘bien asentado' en Nueva York.
Los argumentos contra la fecha. Para atacar el punto del día de la sustracción, Min sostuvo: ‘Se presentó una petición en el tribunal de familia de Nueva York diciendo que las partes discutieron el 26 de febrero. Mi cliente presentó una solicitud apoyándose en el Convenio de La Haya ante la autoridad central chilena a fines de 2023 indicando que a fines de febrero era la fecha de retención ilícita. Antes de que tuvieran alguna motivación, ambos acordaron que a fines de febrero era la fecha de retención ilícita'.
Para apoyar su postura, Min recurrió a un caso similar registrado en el estado de Florida: ‘La demandante intentó resolver la situación sin recurrir al Convenio de La Haya. Eso es lo que hizo la señora Swett. Presentó un informe policial para documentarlo, pero no siguió con eso. El 8 de enero, el padre le escribió diciendo: Sugiero que todos nos calmemos y dejes que el niño se quede aquí hasta fines de febrero'. En su argumentación final, Min agregó: ‘Si el tribunal determina que la fecha operativa de retención ilícita es el 26 de febrero, eso impediría determinar que el niño estaba bien asentado, lo que dejaría sólo la excepción de la madurez del niño'.
La supuesta influencia. En el fallo, el juez Engelmayer aseguró que el niño tenía ‘edad y madurez suficiente para que se le diera peso a sus opiniones' y como ‘se opuso rotundamente a ser devuelto a Chile' porque se sentía ‘deprimido, triste y frustrado', le entregó la razón a la defensa del padre. Con esa base, Min argumentó: ‘Es difícil separar lo que el niño expresó de la influencia indebida que el padre ejerció sobre él (.) si se analizan todos los factores que los tribunales anteriores han analizado para determinar si hubo influencia indebida y este tribunal tiene esos factores frente a él y determina lo contrario, para mí eso es un error (.) el juez se centró en un período de cuatro a seis meses de infelicidad (del niño) en Chile. ¿Es esa una base suficiente para que un niño se oponga o no quiera volver a casa, especialmente cuando el padre avivó esas llamas e influyó en el niño para que siguiera teniendo sentimientos negativos sobre Chile y/o su madre?'.
En los descargos finales, sobre el mismo punto Min agregó: ‘No estamos cuestionando la madurez del niño. Lo que estamos cuestionando es si las opiniones del niño están libres de influencia indebida. Los tribunales de todo el país han acordado y admitido que cosas como la preferencia escolar o la falta de amigos no son objeciones adecuadas para considerar, porque eso entra en las aguas de la custodia. Tomar unos meses de la vida de un niño como la instantánea de la infelicidad que el padre avivó y decir que el padre no debería haber ido a los tribunales chilenos para pedir la custodia, usurpa el papel de los tribunales chilenos y amplía la definición y el papel de este tribunal en un caso de Convención de La Haya. Eso no es lo que este tribunal debería hacer'.
El fallo. Después de escuchar a ambas partes, la Corte de Apelaciones suele tardar varios meses en entregar un fallo, por lo que a Mane Swett sólo le queda esperar.


