Vecinos de Mataró recuerdan al futbolista que se ha convertido en la nueva figura del actual campeón de la Liga española
Carlos Serrano rememora cuando el joven y su padre pasaban a su restaurante antes de ira la academia del FC Barcelona.
«Es un espejo donde los niños se fijan». Carlos Serrano, dueño del restaurante El Cordobés en Rocafonda, señala con orgullo la camiseta del FC Barcelona con el número 39 de Lamine Yamal que cuelga en su local. Mounir Nasraoui, el padre de Lamine, se la entregó personalmente. «Mounir subió a casa de la abuela de Lamine y me dijo: «Toma, quiero que tengas la camiseta y que la guardes»». Corresponde a la segunda equipación de la temporada 2022-2023, el año en que debutó con el primer equipo.
Hoy, ese mismo jugador forma parte del equipo que se coronó campeón de la Liga 2024-2025 luego de vencer por 2-0 al Espanyol en el RCDE Stadium.
Rocafonda se extiende en la parte alta de la ciudad de Mataró, a 30 kilómetros de Barcelona. Mataró cuenta con una población de 131.798 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística a 1 de enero de 2024. Lamine nació en Esplugues de Llobregat, pero aquí creció y vivió con su familia. Rocafonda es un barrio obrero, multicultural, con más de 11.000 vecinos y un 36% de población nacida en el extranjero, en su mayoría procedente de Marruecos, Colombia y Gambia. «Aquí no es más peligroso que en cualquier otro sitio. Lo que pasa es que hay menos trabajo y más ocupación», explica Carlos.
También recuerda las visitas de Lamine cuando era niño. «Su padre venía con él cuando Lamine tenía cinco o seis años. Era chiquitito. Lo llevaba a entrenar a La Masia (la residencia y centro de formación de jóvenes futbolistas del FC Barcelona) y antes venía aquí a tomar café con el niño». Añade una imagen que resume la infancia del jugador.
«Lamine era muy travieso. Se le iba la pelota a la calle, aquí afuera del local, y Mounir siempre iba detrás». Carlos recuerda además: «Lamine siempre ha estado con una pelota. Siempre, siempre, siempre jugando».
La casa donde vivió Lamine con su familia queda a pocos pasos del restaurante. En la Plaza Joan XXIII, justo afuera de ese edificio, Maru, de 16 años, se sienta con tres amigos. Maru jugó algunos partidos con Lamine en la cancha de cemento cercana, donde se reúnen los niños del barrio. «Es algo que no te lo puedes creer. Un chaval que has visto por aquí, pasando todos los días, verlo con su padre y después verlo jugando ahí, marcando goles a equipos grandes».
A pocas calles, frente al taller Món Motos, se encuentra la cancha donde jugaba Lamine de niño. En la pared, un mural pintado dice «Rocafonda». Cerca de las siete de la tarde, esa cancha al aire libre se llena de niños, la mayoría con camisetas del Barcelona, que imitan los regates de Yamal. José Serra, mecánico, lo recuerda: «En el equipo de Rocafonda no jugó nunca. Jugó en el campo de más arriba, de cemento, el de fútbol sala».
José ha visto cómo la cancha se llena. «Aquí juegan bastante fútbol. Ahora hay más chavales moviéndose y jugando».
Ramón, su compañero, completa: «Se están tiñendo el pelo de rubio». José lo confirma: «Se tiñen como Lamine».
Ramón añade: «Se tiñen más de rubio desde que salió el tío en la final de Copa del Rey contra el Real Madrid (26 de abril de 2025)».
En la calle Pablo Picasso, el dueño de la Barbería Yassin también lo nota. «Viene gente joven que pide su corte, el de Lamine», dice Yassin. «Lamine lleva degradado, no muy marcado, y arriba el rizo natural. Lo quieren igual».
Frente a la barbería, el Bar Familia LY 304 muestra camisetas firmadas por Lamine, medallas ganadas en ligas infantiles, una gigantografía del gol que le marcó a Francia en la Eurocopa 2024, banderas y bufandas del Barcelona.
El local suele llenarse de vecinos, muchos de ellos marroquíes, que se reúnen para conversar y compartir. Abdul, tío de Lamine, los atiende con amabilidad y confirma la autenticidad del material pero prefiere no dar más detalles.
El gesto de Lamine formando el número 304 con los dedos nació en Rocafonda. Corresponde a los tres últimos dígitos del código postal 08304, que identifica al barrio. Lamine comenzó a hacerlo como una seña propia cuando celebra sus goles. Carlos Serrano cuenta: «Estaba un día él con su primo (Mohamed), que es su chofer, y su mejor amigo Souhaib. Decía: «Yo tengo que hacer algo cuando marque un gol». Uno le dijo: «¿Por qué no haces el 304? «. Y así se ha quedado».
Desde estas calles, Lamine Yamal dio el salto al FC Barcelona y a la selección española. Mientras su equipo celebra un nuevo título de Liga, Carlos siente que algo también ha cambiado para mejor en Rocafonda. «Ahora se ven más niños jugando al fútbol con la camiseta de Lamine, en vez de estar haciendo cosas que no tienen que hacer. Lamine es un referente para los niños de aquí. Lo hemos visto jugar desde chiquitito y, claro, ahora todavía lo estamos asimilando».


