Jesús Diamantino lanzó Rural, una novela de terror
Es la calchona, un ser mitad mujer y mitad oveja que conoció por su abuela. Por ella me convertí en autor, dice.
Al inicio de la novela de terror «Rural» se lee «a Irene, por iniciarme en la belleza del horror». Su autor, Jesús Diamantino, explica de qué trata la dedicatoria. «Irene Leiva era mi abuelita y yo creo que por ella yo me convertí en escritor», cuenta el autor que también es académico de la U. Adolfo Ibáñez.
¿Cómo así, Jesús?
«Yo me crie en un pueblito rural cercano a Santiago. No teníamos luz eléctrica todo el tiempo y recuerdo las noches en la oscuridad del campo. Mi abuelita me recibía junto a mis primos en su casa con suelo de tierra y rodeada de álamos. Nos contaba historias de terror con monstruos y apariciones del diablo en forma de un huaso. Nos moríamos de miedo, pero yo me quedaba con ella porque quería escucharla hasta el final. Me encantaba esa sensación».
Una de estas criaturas era la calchona. «Un ser mitad mujer y mitad oveja que por las noches se alimentaba de la sangre de hombres desprevenidos. Mi abuelita me decía que eso le había pasado a un conocido o un familiar lo suficientemente lejano para que yo no pudiera preguntarle. Años después conocí otra versión: la calchona atacaba a las madres solteras».
Este monstruo juega un rol en «Rural», libro que trata sobre una mujer que decide radicarse en un pueblito cerca de Santiago para escapar de un pasado traumático. Por supuesto que las cosas no salen tan bien como ella esperaba.
«Siempre me han interesado esas criaturas híbridas que son mitad humanas. Yo decidí cruzar estas historias con elementos del folclore europeo, sumando temas como la brujería y los vampiros que existen en los mitos alemanes».
¿Cómo se llevaba con su abuelita, Jesús?
«Teníamos mucha complicidad. Yo solía acompañarla a comprar cosas a Santiago, hablábamos mucho. Gracias a ella me interesé en el terror y de niño siempre pedía libros para Navidad. También recuerdo con afecto un suplemento ilustrado que sacó el diario La Cuarta con mitos y leyendas chilenas. Mi abuela murió en 2010 y siempre he dicho que ella me metió en el mundo del terror que me fascina».


