Thomas Schatte habla de su experiencia con la creación de figuras en látex
El artista ha recurrido a sus familiares y amigos para producir impactantes simulaciones de la epidermis.
Sería inexacto decir que Thomas Schatte está obsesionado con el cuerpo humano, porque el interés del joven artista se centra un algo mucho más específico: la piel que rodea y envuelve a toda persona viviente.»Durante todo el tiempo que estuve en la universidad me dediqué a buscar materiales que me permitieran simular la materialidad de la piel. Quería reproducir todos los pliegues, colores y texturas de la piel, y en esa búsqueda pasé por diferentes soportes, incluyendo recursos como el dibujo, el grabado, el video y la escultura en látex industrial», relata el autor.
Sus experimentos con el látex industrial, precisamente, dieron origen a piezas como la que se aprecia en la foto que ilustra esta crónica. En la imagen se ve lo que podría ser un conjunto de trozos de piel, tal como éstos lucirían si hubieran sido arrancados del cuerpo de un sujeto recién desollado.
Para obtener ese tipo de simulaciones, Schatte pasa por un largo proceso. Primero cubre a sus voluntarios con yeso, procedimiento que le permite extraer una versión en negativo de las texturas y formas que desea recrear. Luego utiliza esos moldes de yeso para dar forma al látex, y, finalmente, emplea pintura y pincel para agregar detalles como pequeñas venas subcutáneas y matices cromáticos de la epidermis.
«La verdad es que todo esto ha sido un invento, o un experimento, porque lo que he hecho es un desplazamiento de material. El látex que se vende en Chile no viene preparado para uso artístico, sino que se vende para uso industrial, aunque en otros países sí puedes encontrar un tipo de látex que se usa en el campo de los efectos especiales, para crear las prótesis que se ven en las películas», comenta el artista.
«Hago esas obras en látex mezclando partes moldeadas a partir de cuerpos de mis amigos y familiares. El resultado, que siempre se exhibe metido bajo planchas de acrílico transparente, puede parecer crudo y terrible, pero al mismo tiempo es bello, porque en estos trabajos hay retratos de mi familia y amigos», agrega.
El autor, que egresó en 2008 de la escuela de Arte de la Universidad Mayor, convirtió esas creaciones en su proyecto de título. La culminación de esa labor fue una exposición, titulada Cuerpo abierto , que se presentó hasta hace pocos días en la galería de arte (denominada sala A.M.) de esa casa de estudios. En esa ocasión, Schatte complementó el despliegue de látex con una serie de dibujos en los que se veían diversas estructuras óseas.
«Ahora estoy tratando de hacer una nueva versión de ese montaje, con piezas de tamaño más reducido, pero aún no tengo una fecha definida para esa futura exposición. Por ahora estoy más preocupado de mi participación en una muestra colectiva que se inaugura el próximo mes en la Biblioteca Municipal de Quinta Normal», advierte.
«El tema central de esa muestra se relaciona con la figura humana, pero vista desde una perspectiva más social que la que yo he adoptado en mi trabajo individual. En esa muestra, además, voy a trabajar con el grabado, que es la disciplina en la que me especialicé en la universidad, y también pienso utilizar materiales industriales, tal como hice con el látex para crear mis simulaciones de pieles», adelanta el joven artista.
Adentro y afueraThomas Schatte entregó algunas reflexiones acerca de su trabajo en el texto incluido en el catálogo de su exposición «Cuerpo abierto».
«Me interesa particularmente la naturalidad con que el ser humano tiende a extenderse, ‘ampliándose' (metafóricamente) a través del límite que es la piel. La piel, el órgano más extenso, es la interfaz que separa lo que está adentro de lo que está afuera, que es el mundo. Al acoplársele al cuerpo prótesis, se le acoplan también, metafóricamente, pieles artificiales», dice el autor en ese folleto.


