Hasta con pelotazo al mandatario electo fue el furioso partido
El senador asegura que no podía causarle una derrota al Presidente. Mientras su rival se jactó de que su contrincante estuvo paupérrimo.
Iban pocos minutos de este partido de dobles ocurrido ayer en Cachagua y al Presidente electo le llegó feroz pelotazo a quema ropa. Alberto Espina, su contrincante en el encuentro, dice que desde ahí que se sintió intimidado porque la seguridad que gira en torno al nuevo mandatario lo observaba, lo tenía entre ceja y ceja, lo amedrentaba con la mirada.
Piñera se mata de la risa y se jacta. Para él la actuación de Espina en este match con apuesta y con dos jugadores más de escalafónm, fue simplemente, lea bien: «pau-pé-rri-ma». Se le escuchó decir también que el senador estaba humillado, que no tiene talento, que se preparó tanto el pobre, y varios otros adjetivos peores, que una vez con grabadora el mandatario prefirió no pasarle la locomotora encima y medirse. «Este es un desafío tradicional. Él se preparó arduamente, tomó clases particulares todo el año. Lo noté muy ofuscado. Le voy a dar su revancha, sí, pero el 2011».
En la otra esquina, el parlamentario, notoriamente picado tras un 6-4 y 6-1 en contra, parte desmintiendo: «¿Pero cómo? ¡Mentira! ¿Eso dice? ¿que yo tomé clases?… Mire: lo nuestro fue una derrota porque no quisimos someterlo a su primera crisis de gobierno. Y con mi partner tomamos la decisión de mostrarle públicamente un respaldo. Técnica y físicamente tenemos mejores condiciones».
– ¿O sea que entregó el partido sólo por tratarse del Presidente?
– Fue un acto de lealtad, no quisimos causarle una derrota. No quisimos ganarle, pero le digo algo, perdimos con el Presidente electo, pero le ganaremos al Presidente en ejercicio. Y no el 2011, sino en marzo próximo.


