Sylvia Soublette da sorprendente diagnóstico sobre la hospitalización de su marido de 91 años
Le vieron de todo y está perfecto. Lo que pasa es que no tiene mucho que hacer, explica.
A yer la Clínica Alemana parecía tomada por baluartes históricos de la Concertación. Partiendo por Patricio Aylwin, quien sonriente figuraba en el quinto piso recibiendo a los canosos amigotes que fueron a ver a Leonor Oyarzún, su esposa, quien pasado el mediodía salió de la UTI.
Más abajo, en el casino estaba Catalina Frei -hija de Eduardo Frei Ruiz-Tagle-, nerviosa, angustiada, pues esperaba junto a su marido que dieran de alta a su guagua, que nació prematuramente el pasado lunes 2 de agosto.
Y en la habitación 514, también quinto nivel, el ex senador Gabriel Valdés, de 91 años, dormía su tradicional siesta después de almuerzo. El martes había sido trasladado por problemas respiratorios desde la Unidad Coronaria a esta pieza de la clínica.
Su mujer, Sylvia Soublette, entraba y salía para visitarlo, atenderlo y recibir a los amigos, como Belisario Velasco, con quien se topó en la puerta.
-¿Cómo está su marido, Sylvia?
-Él no tiene nada. Lo que pasa es que de repente salen unos alborotos tan exagerados y absurdos…
-¿Por?
-Es que yo lo llevé a la clínica para que le hicieran un chequeo general y para eso tenía que estar un día o dos. Entonces aquí le vieron de todo: el médico del corazón, el del pulmón, el de la parte digestiva. Y lo encontraron perfectamente bien.
-Qué excelente. Llegó por un problema respiratorio, ¿no?
-Mire, lo que pasa es que él está aburrido. Tiene un problema de aburrimiento, porque no tiene mucho que hacer…
-Pero se ve tan activo siempre, lúcido, acaba de escribir un libro…
-Pero se aburre. Porque no tiene mucho que hacer. Eso es todo. Ahora se va a poner a escribir de nuevo, así es que esperemos que todo ande muy bien.
-¿Escribir qué?
-Quiere hablar un poco sobre su madre, a quien quiso mucho.
Lo único de lo que Sylvia evita comentar es sobre si la llegada de su esposo a la clínica tiene algo que ver con su condición de ex fumador. «Sobre eso no me voy a referir», se excusa y desaparece por un pasillo.
-«Se va a poner a escribir de nuevo, esperemos que todo ande bien».
Sylvia Soublette de Valdés
-Doctor y el «aburrimiento»
«Se llama desuso del adulto mayor
El presidente de la Sociedad de Geriatría de Chile, Juan Carlos Molina, trata de explicar a qué se refiere Sylvia Soublette con eso de «aburrimiento». «Personas como Gabriel Valdés, de grandes características de estadista, que salen del escenario profesional, fijan una condición que se llama desuso. Los adultos mayores requieren estar activos permanentemente», dice Molina y advierte que de lo contrario pueden aparecer «depresiones o condicionantes de mayor desmedro», incluso agravar otras enfermedades. «Fantástico que escriba un libro», opina, aunque encuentra que «si está todo el día escribiendo, será pésimo para su físico».


