Linda Marcovich se encerró y Duyo Aristich tomó las riendas del hogar
Ella le dejó unos videos tutoriales con tareas básicas del hogar. La tradición gitana es machista, pero yo no he sidoasí, asegura él.
Hola ¿cómo está Duyo?
«Aquí estoy ¡Está la embarrada en la casa! Tengo unos tutoriales que me dejó mi esposa, pero no los he visto».
El timbre en su voz denota miedo, algo de exasperación, pero al final remata con una risotada. Duyo Aristich está entregado: el gitano tomó las riendas de su casa y de sus tres hijos, Lucas de 14 años, Diana de nueve y Lucía de dos mientras su esposa, la también gitana Linda Marcovich participa en la segunda versión de «Gran hermano».
Hace unos días Duyo apareció en la pantalla del reality de Chilevisión con un saludo grabado para su esposa. Mientras Linda lloraba de emoción, el gitano trataba de mantener la compostura en el mensaje: «Está todo bien, está todo bien. No he lavado la ropa nunca, pero está todo bien. Está todo patas para arriba en la casa, pero no te preocupes», le decía tratando de sonar sereno.
En esa conexión, Duyo, quien es empresario y canta en el grupo Roma Hit, dice que «no le quise contar que estaba la pura embarrada porque quiero que lo pase bien, que no esté pensando en las cosas que no se están haciendo en la casa. Esta es su oportunidad y no la voy a preocupar».
La pareja lleva 16 años de matrimonio y él asimila que «siempre nos hemos apoyado en los proyectos de cada uno. Ella me preguntó si podía mandar un video para postular al reality. Yo le dije que claro que sí, pero nunca pensé que iba a quedar. Cuando nos dijo que la seleccionaron y que entraba a Gran hermano me empecé a preocupar porque era un hecho que me iba a tener que hacer cargo».
¿Cómo se organizó, Duyo?
«Conversamos con su mamá, su hermana y su prima para que nos ayudaran, pero ellas tienen sus cosas, así que me ha tocado bien solo la verdad. Está difícil, pero Linda también me dejó unos tutoriales para aprender a usar la lavadora, a hacer la leche, pero no he podido ni verlos. También videos con algunos de los productos que usa para el piso, hasta ahora el Poett verde es el mejor, jajajá».
Está la creencia de que los gitanos son más bien machistas.
«La tradición gitana es machista, pero yo con ella no he sido machista. La Linda trabaja, es influencer y yo la apoyo en todo lo que quiera emprender porque sin ella yo tampoco podría hacer muchas cosas».
¿Entonces es atípico, Duyo?
«Sí, no soy machista. Al principio de nuestra relación era más así, pero después me di cuenta que no es lo mío. Algunos se burlan, me dicen que soy macabeo. No lo soy. No hay que dejar que la mujer haga todo en la casa, que no salga y que esté todo el día a cargo. Los gitanos no se ponen en el lugar de la mujer. Yo ahora entiendo que Linda hace muchas cosas, que se cansa, no cuesta nada asumir el rol que a uno le corresponde también en la casa».
¿Y antes de quedarse solo, ayudaba a Linda?
«No lo suficiente que debería haber hecho. He trapeado el piso alguna vez y siempre mudo a nuestra hija de dos años».
¿Ahora qué más le ha tocado hacer?
«En la mañana despierto y le doy la leche y mudo a la Lucía, llevo a la Diana al colegio y Lucas ahora está en la casa con clases libres. Como en la mañana me toca ir a hacer cosas (venta y compra de autos) Lucas se queda cuidando a la Lucía. Yo llego y mudo a la guagua y después nos vamos donde mi suegra a almorzar. Por la tarde hacemos tareas, los llevo al parque como para el día de la niñez del domingo. Organizo las cosas, pero aseo, por ejemplo, no alcanzo».
Entonces es cierto que está la embarrada.
«Jajajá, sí. Más encima el otro día traje a una persona para que pudiera limpiar la casa. Quedó soplada, pero en la noche mi hijo hizo una pijamada y quedó todo sucio otra vez. Más encima tenemos un chihuahua que deja sus cosas en todos lados y hay que estarle limpiando todo».
¿Ha sacado conclusiones en este mes sin Linda?
«El trabajo de la mujer es mucho más difícil que el del hombre. La mujer es el pilar de la casa, ella sabe todo el cuidado de los niños, lo que falta, además sale a trabajar. Por poner un ejemplo yo ropa no he lavado, sé que se apreta el botón, pero no lo he hecho, todavía tengo una ropa limpia en el sillón que no he podido doblar».


