Jimena Faúndez crea piezas con materiales de desecho
También usa como insumos las conchas de los choros maltones y el hueso del osobuco.
Jimena Faúndez (65), joyera y exmodista, encarna tres vetas diferenciadoras dentro del mundo del emprendimiento. Una, que comenzó de modo tardío, a los 55 años; dos, que es innovadora en su rubro y, tres, que sus creaciones son sustentables.
Las joyas de Jimena tienen como insumo central cáscaras de huevo, con las que reemplaza a las piedras tradicionales.
La idea, cuenta, se le vino a la cabeza cuando dictaba un taller de manualidades para adultos mayores, y quiso buscar un material que no se comprara.
«Era modista, pero me dio artritis reumatoide, entre otras cosas, por lo que no pude seguir operando la máquina de coser. Comencé a hacer un taller a personas de la tercera edad, y quería enseñarles a hacer orgones, que son colgantes que llevan piedras y catalizan energía. Pero las piedras que habitualmente se usan, eran muy caras, por lo que me di a buscar un material que no se comprara, para que los adultos mayores pudieran acceder», recuerda.
«Probé con trigo, con maíz, con arroz, hasta que di con las cáscaras de huevo, que era lo que mejor se teñía y adhería, y que además es un producto que va a la basura y 100% ecológico», cuenta.
El proceso de tratamiento para que funjan como piedras se inicia con la recolección, que Jimena obtiene de su casa, de pastelerías y de las propias clientas que se las llevan.
«Se les saca la telita interior, se lavan, se desinfectan, se secan al sol y luego se tiñen, en algunos casos con tintes naturales obtenidos del hervor, por ejemplo, de espárragos, que da verde; de las cáscaras de cebolla, que da naranjo y de betarragas, que da ese color tan típico medio morado rojizo», explica.
«Luego se muelen no tan finas y se trabajan y combinan; en seguida se disponen sobre el metal según un diseño previo y finalmente se cubren con resina de joyería», agrega.
Faúndez vende en ferias de artesanos, pero por sobre todo en Instagram (@Trolef_kuram), y sus joyas tienen precios que van entre, los $7.000, el par de aros y $20.000 un collar.
Además de las cáscaras de huevo, la emprendedora usa las conchas de choros maltones y huesos de osobuco como insumos.
La joyería en base a cáscaras de huevo le ha valido varios premios durante su trayectoria. En 2028 ganó el concurso Desafío emprendedor, del Banco de Chile, en 2020 el Crece mujer de BancoEstado y es parte de la red de emprendedores de ChileConverge.
«Jimena es parte de nuestra red que hoy reúne a más de 150 mil personas. Además, participó en Mujer Emprende, programa que desarrollamos junto a SernamEG para fortalecer el liderazgo y la autonomía económica de mujeres emprendedoras. A través de cursos y talleres -tanto online como presenciales- en temas como pitch, marketing, modelo de negocio, finanzas y gestión, Jimena potenció sus habilidades y compartió experiencias en espacios de networking y encuentros regionales, conectando con otras mujeres que impulsan sus sueños.», explica María Soledad Correa, directora ejecutiva de ChileConverge.


